Publicado 16/08/2021 15:35CET

Las personas con varias patologías tienen más riesgo de COVID-19, según un estudio

PCR, CSO Pass sanitaire, Health Pass, Covid center during the Le Mans test day prior the 4th round of the 2021 FIA World Endurance Championship, FIA WEC, on the Circuit de la Sarthe, on August 15, 2021 in Le Mans, France - Photo Julien Delfosse / DPPI
PCR, CSO Pass sanitaire, Health Pass, Covid center during the Le Mans test day prior the 4th round of the 2021 FIA World Endurance Championship, FIA WEC, on the Circuit de la Sarthe, on August 15, 2021 in Le Mans, France - Photo Julien Delfosse / DPPI - JULIEN DELFOSSE / DPPI Media / AFP7 / Europa Press

MADRID, 16 Ago. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad de California en Berkeley (Estados Unidos) y del Gobierno de Tamil Nadu (India) han evidenciado que las comorbilidades, es decir, si dos o más patologías o enfermedades ocurren en la misma persona, predicen si va a dar positivo en una prueba de COVID-19.

El estudio examinó los datos de un programa de vigilancia a gran escala en Madurai, Tamil Nadu, para evaluar los factores de predicción de la infección y la mortalidad por COVID-19, y para comprobar la exhaustividad de los informes epidemiológicos.

Hasta el 8 de agosto de 2021, la India informó de más de 428.000 muertes por COVID. Aunque se trata de una carga importante, representa una fracción global de casos mortales inferior a la que han mostrado otros entornos. Hay pocos estudios a gran escala que examinen la infección por el SARS-CoV-2 y la mortalidad en la India, y esto ha dificultado los esfuerzos por comparar la epidemiología del COVID-19 con las observaciones de otros entornos.

Varios estudios en todo el mundo han informado sobre los factores predictivos de la infección por COVID-19 y la mortalidad entre los individuos. Sin embargo, ninguno diferencia los resultados de la infección sintomática o asintomática, ni utiliza los esfuerzos de vigilancia basados en la comunidad para evaluar los predictores de la infección y la mortalidad.

Este estudio informa sobre los datos de vigilancia exhaustivos recogidos de más de 440.000 pruebas de SARS-CoV-2 realizadas a través de pruebas clínicas y de divulgación basadas en la comunidad durante la primera ola de la pandemia en Madurai, India. Caracteriza las diferencias en los factores de riesgo de la infección sintomática y asintomática, así como el impacto de las diferencias en la estructura demográfica de la India en la distribución de los casos (sintomáticos y asintomáticos) y las muertes.

En general, los autores observaron mayores probabilidades de infección sintomática entre los hombres y los grupos de mayor edad y entre los individuos con condiciones comórbidas (es decir, diabetes, hipertensión y trastornos respiratorios). Por el contrario, el riesgo de infección asintomática no difirió entre los niños y los adultos jóvenes, pero aumentó a partir de los 40 años.

La edad avanzada, el sexo masculino y los antecedentes de cáncer, diabetes, enfermedad renal crónica, hipertensión, otros trastornos circulatorios crónicos, trastornos respiratorios y trastornos endocrinos se asociaron de forma independiente con un mayor riesgo de mortalidad por COVID-19.

Tras la estandarización de la edad, los autores identificaron un mayor riesgo de mortalidad entre los pacientes de Madurai que entre los de Estados Unidos, Europa, China y Corea del Sur, a pesar de que el 63 por ciento de los individuos analizados en este estudio eran asintomáticos.

Según los estudios de seroprevalencia, solo entre el 1 y el 4 por ciento de las infecciones se determinaron mediante vigilancia. Solo el 11 por ciento de las muertes entre individuos de al menos 15 años o más, lo que se esperaría basándose en la seroprevalencia en Madurai y en las estimaciones de otros entornos, se determinó por medio de la vigilancia.

"La recogida de datos en Madurai fue excepcional y permitió realizar un estudio de escala y alcance diferentes a los de otras partes del mundo. Los resultados muestran claramente el importante papel del control de las enfermedades no transmisibles como parte de una estrategia de contención de COVID-19 a largo plazo", explica el doctor Ramanan Laxminarayan, autor principal del estudio, que se ha publicado en la revista 'The Lancet Infectious Diseases'.