Las personas que dejan de fumar engordan de cinco a siete kilos

Actualizado 09/02/2011 18:14:40 CET

MADRID, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -

Las personas que dejan de fumar engordan una media de cinco a siete kilos porque, abandonando la nicotina, "quitan el freno" que esa sustancia ejerce sobre la eliminación del hambre y la acumulación de grasa en el organismo, según la doctora Susana Monereo, jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición y coordinadora de la Unidad de Obesidad Mórbida del Hospital Universitario de Getafe.

Según explica esta experta, coordinadora del Grupo de Trabajo de Obesidad de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), la nicotina "quita el hambre" y también ejerce "un importante efecto sobre enzimas o mecanismos internos del tejido graso", evitando que la grasa se acumule en el organismo.

"Cuando tu quitas ese freno (dejando de fumar), aumenta el hambre y la capacidad de almacenar grasa", asegura Monereo, puntualizando que engordar tras dejar el tabaco es "un signo de salud". "Si dejas de fumar y no engordas es que algo te está pasando", advierte.

Monereo lamenta que, "en nuestra sociedad y en otras, como la americana, haya gente que no quiere dejar de fumar para no engordar, sobre todo en adolescentes y en adolescentes mujeres, donde el tabaquismo es un daño más, que podría hacerle daño a sus futuros hijos". Por eso, pide una campaña que advierta de que, si se empieza a fumar, tener que dejarlo después acarrea también subir de peso.

Para enfrentar esta situación, recomienda "planificar" el proceso y no dejar de fumar en un "aquí te pillo y aquí te mato". "Si se quiere dejar de fumar hay que cambiar los hábitos alimenticios. Si aparece la ansiedad, buscar ayuda para canalizarla, con fármacos o terapias, para que no se canalice a la comida, y sobre todo practicar ejercicio, que reduce la ansiedad y evita que la grasa se acumule", aconseja.