Asociación de Personas con Alergia a Alimentos y Látex pide en Europarlamento un protocolo ante anafilaxia en la escuela - Álex Zea - Europa Press
MADRID 15 Sep. (EUROPA PRESS) -
La miembro de la Asociación Española de Personas con Alergia a Alimentos y Látex (AEPNAA), la farmacéutica Amapola Munuera, ha participado en el Europarlamento en la presentación de la alianza 'ACT for Anaphylaxis Alliance', acto en el que ha reivindicado un protocolo frente a la anafilaxia escolar en España.
"Necesitamos una regulación europea común contra la anafilaxia en la escuela", ha indicado, concretado que es oportuno "un marco vinculante y un compromiso firme para aplicarlo". "Ya vamos tarde", ha enfatizado en relación con esta grave reacción alérgica, y es que representa "un riesgo potencial para hasta uno de cada 12 alumnos".
En este sentido, Munuera ha facilitado datos de AEPNAA, que muestran que una de cada cinco anafilaxias se produce en el colegio y aproximadamente en la mitad de esos casos, supone la primera reacción alérgica conocida del menor. Por ello, considera que "el profesorado y el personal del centro debe conocer las pautas de actuación ante una emergencia".
"Si no hay personal formado ni protocolos unificados, no hay nada bajo control", ha asegurado, al tiempo que ha declarado que no se puede "confiar únicamente en la buena voluntad, la concienciación o el saber hacer de los colegios". Los escolares "no son centros sanitarios", por lo que "también ellos necesitan una guía oficial clara y vinculante, y respaldo institucional", ha señalado.
Expuesto este contexto, ha citado "las cinco claves para un protocolo eficaz y legalmente sólido frente a la anafilaxia escolar", siendo la primera de ellas un plan individualizado y ficha escolar de salud para cada niño en riesgo, por lo que el colegio debe coordinarse con la familia mediante una entrevista inicial para recoger la historia médica, los alérgenos a evitar y las pautas de rescate prescritas.
CONTROLAR LA CONTAMINACIÓN CRUZADA
Además, es necesario el control riguroso de la contaminación cruzada en el comedor escolar y la revisión activa de materiales didácticos, manualidades, excursiones y celebraciones donde el alérgeno pueda estar oculto, así como no demorarse en la administración de adrenalina autoinyectable ante una anafilaxia. Por ello, el equipo docente y no docente debe recibir formación periódica.
"Ante la aparición de síntomas graves o de rápida progresión, el personal del centro debe actuar inmediatamente", ha continuado, para añadir que "tras administrar la adrenalina intramuscular, se debe activar el servicio de emergencias (112) indicando que se trata de una reacción anafiláctica, mantener al alumno en posición adecuada sin dejarlo solo en ningún momento y disponer su traslado a una instalación médica para supervisión".
No obstante, Munuera ha explicado que mientras España sigue sin contar con un marco estatal homogéneo, Baleares ha comenzado a implantar un procedimiento específico frente a la anafilaxia en los centros educativos públicos. "Salud y Educación han desarrollado un marco común que contempla protocolos específicos, formación y medicación de emergencia, y los centros dispondrán de autoinyectores de adrenalina y criterios homogéneos para responder ante una urgencia vital", ha celebrado.
Con todo, ha manifestado que "Europa hizo un gran trabajo con el etiquetado de alimentos" y "ahora es momento de dar el segundo paso" para proteger a los niños más vulnerables dentro de las aulas. "Sabemos cómo prevenir estas muertes, así que tenemos la responsabilidad de actuar ya", ha finalizado.