Publicado 08/03/2021 14:12CET

La pérdida del olfato y el gusto, además del dolor de cabeza, son más comunes en mujeres con la Covid-19

Archivo - Una mujer con mascarilla en Bucarest, Rumanía
Archivo - Una mujer con mascarilla en Bucarest, Rumanía - CRISTIAN CRISTEL / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 8 Mar. (EUROPA PRESS) -

Una investigación dirigida por científicos y médicos de los hospitales universitarios de La Princesa de Madrid y de Guadalajara ha descrito las características del paciente de coronavirus, especialmente cuando es mujer, y ha evidenciado que existen diferencias de género en el diagnóstico, manifestación clínica y tratamiento, destacando la pérdida del olfato y el gusto, además del dolor de cabeza, son más comunes en mujeres con la Covid-19.

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer, y cuando se cumple ya en torno a un año de la irrupción de la trágica pandemia del coronavirus, Savana presenta datos de una investigación en la que ha colaborado y que acaba de publicarse en la revista 'Journal of Women's Health'. El estudio ha sido dirigido por los doctores Julio Ancochea y Joan B. Soriano, del servicio de Neumología del Hospital Universitario La Princesa de Madrid, y José Luis Izquierdo, del Hospital Universitario de Guadalajara.

Según las conclusiones de esta investigación, que forma parte del macroestudio internacional sobre el coronavirus Big COVIData, la pérdida del sentido del gusto o ageusia, que es uno de los síntomas peculiares del coronavirus, duplica su incidencia en las mujeres con COVID-19, respecto a los hombres, con unos porcentajes del 1,3% frente al 0,6%, respectivamente.

También el paciente femenino con coronavirus sufre más trastornos del olfato o anosmia (6,3%) mientras que, en los hombres esa distorsión sensorial se sitúa en el 4,7 %. Otro de los síntomas del coronavirus más habitual en el colectivo femenino es el dolor de cabeza. Por tasa de afectados, la COVID-19 afecta ligeramente más a las mujeres (51%) y su incidencia es claramente mayor en la población femenina joven.

Pese a que en conjunto se contagian más ellas y además se trata de un colectivo expuesto, porque muchas mujeres trabajan en primera línea de asistencia sanitaria en hospitales, las pruebas médicas en el entorno femenino para diagnosticar y tratar la enfermedad se realizan con mucha menos frecuencia, que en el caso de los hombres.

En general, ellas padecen menos patologías añadidas al coronavirus y la prevalencia de enfermedades que agravan la salud del paciente como las cardíacas y las respiratorias es bastante inferior entre las mujeres respecto a los hombres.

Asimismo, es mucho menor la tasa de hospitalización femenina por coronavirus, y especialmente la de ingresos en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), con niveles en el caso de ellas por debajo de la mitad de los registrados por los hombres.