Publicado 11/08/2021 08:28CET

Pérdida de estatura, ¿cuándo ocurre? ¿por qué pasa? ¿se puede evitar?

Archivo - Familia, madre e hija.
Archivo - Familia, madre e hija. - MANGOSTAR_STUDIO/GETTY - Archivo

MADRID, 11 Ago. (EUROPA PRESS) -

La pérdida de altura en la mediana edad está vinculada a un mayor riesgo de muerte prematura, principalmente por enfermedades cardíacas o accidentes cerebrovasculares, al menos en las mujeres del norte de Europa, sugiere una investigación publicada en la revista online 'BMJ Open'.

Sin embargo, la actividad física regular puede ayudar a evitar el encogimiento en la mediana edad, además de reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, indican los resultados.

Las personas tienden a empezar a perder altura al llegar a los 50 años, un proceso que se acelera durante los 70. La pérdida de altura suele estar causada por la contracción de los discos vertebrales, las fracturas por compresión de la columna vertebral y los cambios de postura.

Aunque un cierto grado de pérdida de estatura está asociado al envejecimiento natural, investigaciones anteriores sugieren que también puede estar relacionado con un mayor riesgo de muerte por enfermedad cardíaca. Sin embargo, la pérdida de altura en las mujeres no ha sido bien estudiada, a pesar de que tienden a perder más altura que los hombres, dicen los investigadores.

Por lo tanto, querían averiguar si la pérdida de estatura en la mediana edad podía predecir la muerte por todas las causas, y específicamente la muerte por enfermedad cardíaca/infarto, en 2.406 mujeres suecas y danesas nacidas entre 1908 y 1952.

Las 1.147 mujeres suecas formaban parte del Estudio Prospectivo Sueco de Población de Mujeres en Gotemburgo, mientras que las 1.259 danesas formaban parte del estudio MONItoring trends and determinants of CArdiovascular disease (MONICA).

La altura se midió sin zapatos y por la mañana, al entrar en cada uno de estos estudios, cuando las mujeres tenían entre 30 y 60 años (dos tercios tenían entre 38 y 52 años), y de nuevo entre 10 y 13 años después. La fecha y la causa de la muerte se controlaron entre 17 y 19 años después de la segunda medición de la altura.

Las mujeres perdieron una media de 0,8 cm entre la primera y la segunda medición de la altura, pero la cantidad osciló entre 0 y 14 cm.

Durante el periodo total de seguimiento de 19 años, 625 de las mujeres murieron por todas las causas. Pero durante el periodo de 17 años, las enfermedades cardiovasculares fueron la principal causa de muerte en 157 mujeres, que incluían 37 casos de ictusy 362 casos se debieron a otras causas.

Cada centímetro de pérdida de estatura se asoció con un 14% y un 21% más de probabilidades de muerte por cualquier causa entre las mujeres suecas y danesas, respectivamente, tras ajustar los factores potencialmente influyentes.

La baja estatura y la elevada actividad física en el tiempo libre (incluida la participación en deportes de competición) al inicio del estudio se asociaron a una menor pérdida de altura, independientemente de la edad.

La pérdida importante de estatura, definida como más de 2 cm, se asoció con un 74% y un 80% más de probabilidades de muerte, respectivamente, entre los dos grupos de mujeres.

El análisis conjunto de los datos mostró que la pérdida importante de estatura se asoció con más del doble de probabilidades de muerte por accidente cerebrovascular y todos los tipos de enfermedades cardiovasculares, y con un 71% más de probabilidades de muerte por todas las demás causas.

Estos resultados se mantuvieron incluso después de tener en cuenta la edad, el tiempo transcurrido entre las mediciones de estatura, la nacionalidad y los valores iniciales de estatura, peso, nivel educativo y factores de estilo de vida.

Se trata de un estudio observacional y, como tal, no puede establecer la causa. Además, los investigadores señalan que el número de muertes por ictus fue pequeño, lo que sugiere que los resultados deben interpretarse con cierta cautela.

Añaden que otros factores no medidos pueden haber influido en los resultados. Entre ellos se encuentran la actividad física en las primeras etapas de la vida y la exposición al tabaco (ya sea a través del humo de segunda mano o fumando ellos mismos), el pico de masa ósea, las condiciones de salud subyacentes y los tratamientos médicos.

No obstante, los resultados llevan a los investigadores a concluir que la pérdida de altura en la mediana edad "es un marcador de riesgo de mortalidad más temprana en las mujeres del norte de Europa".

En concreto, el riesgo de enfermedades cardiovasculares aumenta en las mujeres que pierden altura, siendo la muerte por accidente cerebrovascular un factor importante de esta asociación, añaden.

"Estos resultados sugieren la necesidad de prestar más atención a la pérdida de altura para identificar a los individuos con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. Además, la actividad física regular puede ser beneficiosa no sólo en la prevención de enfermedades cardiovasculares, sino también en la prevención de la pérdida de altura", escriben.