Archivo - Mujer tomando el sol en la playa. - ILDAR ABULKHANOV/ISTOCK - Archivo
MADRID, 23 Abr. (EUROPA PRESS) -
Un nuevo estudio de la Universidad de Georgetown (Estados Unidos) financiado por el Instituto Nacional del Cáncer de los Institutos Nacionales de la Salud revela que la percepción que tienen los estudiantes de secundaria sobre los costos de la protección solar y los beneficios del bronceado influye significativamente en si adoptan o no comportamientos que les permitan protegerse del sol.
Este trabajo contribuirá a diseñar estrategias más eficaces para la prevención del cáncer de piel durante la adolescencia.
El estudio, titulado 'Asociaciones entre los costos percibidos y las recompensas de la protección solar y las prácticas de seguridad solar entre estudiantes de secundaria', publicado en 'Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention', una revista de la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer, y presentado simultáneamente en la Reunión Anual de la AACR de 2026, recopila datos de encuestas epidemiológicas de más de 2.100 estudiantes matriculados en escuelas secundarias de Utah como parte del ensayo SHINE (Sun-safe Habits Intervention and Education), realizado entre 2021 y 2023.
Los investigadores descubrieron que los estudiantes que consideraban la protección solar, como usar protector solar o ropa protectora, como algo inconveniente o incómodo, eran significativamente menos propensos a adoptar comportamientos que les protegieran del sol. Del mismo modo, los adolescentes que percibían el bronceado como algo que mejoraba su apariencia o atractivo social eran menos propensos a protegerse de la radiación ultravioleta (UV), una de las principales causas de cáncer de piel.
Incluso tras ajustar los datos según factores demográficos y conocimientos sobre el cáncer de piel, una mayor percepción de los costes de la protección solar y una mayor percepción de las recompensas del bronceado se asociaron con una menor participación en comportamientos de protección contra la radiación ultravioleta.
"Estos datos nos recuerdan que conocer los riesgos de la sobreexposición al sol no basta para cambiar el comportamiento de los adolescentes", expone el autor principal del estudio, Kenneth P. Tercyak, doctor en filosofía, profesor de oncología, pediatría y psiquiatría, y codirector del Programa de Prevención y Control del Cáncer del Centro Oncológico Integral Lombardi de la Universidad de Georgetown.
Los autores sugieren que los programas escolares de prevención del cáncer de piel deberían ir más allá de los mensajes sobre riesgos e incorporar estrategias personalizadas y centradas en la apariencia, como la fotografía con rayos UV o la retroalimentación sobre el fotoenvejecimiento, para reducir las barreras motivacionales y promover un cambio de comportamiento duradero.
"Este estudio subraya la importancia de llegar a las personas desde una edad temprana con estrategias más eficaces de prevención del cáncer de piel que tengan un impacto positivo, y de trabajar con las comunidades para ayudar a reducir la carga del cáncer", agrega el primer autor, Omar U. Anwar, estudiante de biología en la Universidad de Georgetown.