Archivo - Sanitario curando el pie de un paciente. - MEGAFLOPP/ISTOCK - Archivo
MADRID, 6 Jul. (EDIZIONES) -
Una pequeña rozadura, una ampolla, o una herida aparentemente insignificantes pueden convertirse en una infección devastadora cuando los pies dejan de sentir. Es una realidad especialmente frecuente en personas con diabetes, aunque también puede afectar a fumadores, o a pacientes con otras enfermedades que dañan los nervios.
El problema es que, cuando no hay dolor, las lesiones pasan desapercibidas y pueden avanzar durante semanas hasta hacer necesaria una amputación. Los especialistas advierten de que revisar los pies a diario puede marcar la diferencia entre conservar una extremidad o perderla aunque no lo creamos.
Este por ejemplo fue el caso de Antonio, un taxista de 58 años que llegó a Urgencias cojeando ligeramente. Llevaba una sandalia en el pie izquierdo y un zapato en el derecho. Es diabético tipo 2 desde hace 12 años y mal controlado porque dice que "los médicos exageran". Al quitarse el calcetín su pie presentaba un olor pútrido, pero aseguraba que no le dolía, y ahí es donde está el problema.
A Antonio tuvieron que amputarle ese dedo del pie. Intentaron salvarlo, lo limpiaron hasta el hueso, y con antibióticos de amplio espectro, pero la infección se había comido demasiado su dedo y éste era poroso, frágil, y muerto.
LAS AMPUTACIONES, FRECUENTES EN NUESTRA SOCIEDAD ACTUAL
Y es que las amputaciones siguen siendo frecuentes en nuestra sociedad actual, tal y como comentamos en una entrevista con Europa Press Salud Infosalus con la traumatóloga Inés Moreno Sánchez (@latraumatologageek), con motivo de la publicación de 'Homo imperfectus. Cómo hemos saboteado millones de años de evolución' (Espasa), donde se recoge este caso de Antonio.
El alcohol, la quimioterapia, la falta de vitamina B12, enfermedades genéticas, tóxicos industriales, o la diabetes, atacan a los nervios de formas diferentes hoy en día pero el resultado es similar: los pies se olvidan de cómo sentir, detalla esta experta.
"Lo vemos mucho en Urgencias y en consulta. Eso sí, las cifras de mortalidad post--amputación han descendido. La mortalidad después de tener que amputar, aunque sea un dedo, hace aproximadamente una década era de un 80% a los 5 años, y ahora mismo es del 70%; un porcentaje altísimo que supera todas las muertes por cualquier tipo de cáncer", advierte esta experta.
EL PIE, "UN CENTINELA DE LA SALUD"
Además, esta divulgadora científica en redes sociales lamenta que no les hagamos el mismo caso a los pies que a otras zonas de nuestro cuerpo que, por ejemplo, revisamos a diario, como es el caso de nuestro rostro, por ejemplo.
"Las personas no nos miramos a los pies, y este tipo de infecciones producidas por esa falta de sensibilidad en nuestras extremidades, tras un roce o un golpe, las cortaríamos a tiempo si la gente se mirara con más frecuencia a los pies. He tenido personas con gusanos en los pies y esto se hace con semanas de no hacerle caso a los pies", avisa.
Cuenta que lo que realmente sucede en estos casos es que ante determinados factores, como los anteriormente señalados, se ven afectados los nervios de las puntas de los dedos de las manos o de los pies, y ahí es donde empieza todo.
"Uno se ve la herida en la mano y la ve en el momento, pero en el pie no nos fijamos tanto y la herida se puede hacer más grave cada vez. Con que tengas crónicamente azúcar en sangre puede suceder. Y va a los nervios más pequeños, y como no los sientes, se puede hacer una herida de la que no te das cuenta y ésta puede evolucionar. Pero no es necesario tener un diagnostico de diabetes para esto. También le puede suceder a quien fuma. El pie es un centinela de la salud que, cuando deja de hablar, el cuerpo empieza a morir", asevera esta traumatóloga.
REVISAR TODOS LOS DÍAS NUESTROS PIES
Por eso apuesta por que todos los días revisemos nuestros pies, busquemos heridas, cambios de color, zonas de piel rara. Y si ya eres diabético aconseja hacerse el test del monofilamento anualmente. "si notas cosquilleo, ardor, o anestesia en los dedos no esperes. Si tienes una herida que no cura en dos semanas, tampoco es normal", avisa la doctora Moreno.
Es más, resalta que "hoy, cada 30 segundos, alguien pierde una extremidad por diabetes", aunque como hemos visto hay más factores que pueden favorecer esa pérdida. "A la hora de cuidar de los pies también es recomendable llevar una vida medianamente saludable, pero también la realización de ejercicio, que también ayuda porque al pasar la sangre rápido hace que retiremos todos los tóxicos, como el azúcar o el tabaco, etc que se han acumulado. Y mirarnos los pies todos los días como si fuera la cara", concluye esta experta.