Actualizado 11/10/2011 21:36 CET

Pedro Alonso reclama un mayor papel del mecenazgo en la investigación biomédica en España

Pedro Alonso, Director Del Instituto De Salud Global De Barcelona (Isglobal)-CRE
LUIS DOMINGO

MADRID, 11 Oct. (EUROPA PRESS) -

El director del Centro de Investigación en Salud Internacional de Barcelona (CRESIB), Pedro Alonso, reclama un mayor papel del mecenazgo en la financiación de la investigación biomédica en España, donde a su juicio "todavía juega un papel menor", según ha destacado antes de recibir el Premio Carlos IV de Investigación en Medicina Preventiva y Salud Pública, concedido por la Real Academia Nacional de Medicina (RANM).

Precisamente el título de este galardón responde a la labor de mecenazgo que desempeñó Carlos IV, quien durante su reinado impulsó diversas actuaciones para el desarrollo de la Salud Pública.

En este sentido, Alonso ha reconocido que, aunque la investigación en España "ha mejorado enormemente en los últimos 15-20 años" y, dentro de ella, la investigación biomédica es "una de las joyas de la corona", esto "se debe sobre todo al esfuerzo público, acompañado por la industria farmacéutica y el mecenazgo que, sin embargo, todavía juega un papel menor".

"Hay ilustres excepciones, como la Fundación Ramón Areces o la Fundación Cellex, pero hay que reconocer que el mecenazgo para la investigación biomédica en Europa y España está todavía poco desarrollado y queda mucho camino por recorrer", según ha destacado en declaraciones a Europa Press.

Para Alonso, este "menor papel" responde tanto a elementos culturales como a la falta de incentivos fiscales "que animen a quienes tienen recursos a promover la investigación biomédica".

Además, el ganador del Premio Príncipe de Asturias por su labor de lucha contra la malaria también ha destacado el avance investigador que se dado en los últimos años en el abordaje de esta enfermedad.

Según ha destacado, el objetivo actual de la lucha contra la malaria pasa por "intentar mantener las mejoras realizadas" --en cuanto a prevención y tratamiento-- y "desarrollar nuevas herramientas que nos permitan luchar contra esta enfermedad todavía mejor y poder plantear eventualmente su erradicación".

En este sentido, ha destacado el potencial de una vacuna en fase III que ha demostrado eficacias moderadas del 50 por ciento y que la Organización Mundial de la Salud (OMS) podría registrar en 2014. No obstante, recuerda que "la vacuna no va a resolver por si sola el problema".