Pediatras recomiendan que los niños recuperen "progresivamente" sus horarios y comidas habituales antes de volver al cole

Actualizado 01/09/2009 14:20:24 CET

MADRID, 1 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) y la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) recomiendan a los padres que comiencen a acostumbrar "progresivamente" a sus hijos a los horarios y comidas que tienen durante el curso escolar para facilitar su adaptación a la "vuelta al cole" después del verano.

Los horarios son uno de los aspectos fundamentales para una buena adaptación del niño al colegio, siendo necesario que se pongan en marcha unos días antes de que llegue el día de su escolarización y, a poder ser, "de mutuo acuerdo". Uno de los horarios más problemáticos es la hora del despertar por la mañana, por lo que se debe ir instaurando de forma progresiva, "para que ya se haya acostumbrado al nuevo despertar dos o tres días antes del comienzo".

Asimismo, también los niños deben ir adaptando su hora de ir a la cama, para lo que "puede ser útil acostarlos cada día un poco antes para que se levanten por la mañana con el tiempo necesario para desayunar, a poder ser acompañado de sus padres", señaló el miembro del comité ejecutivo de SEPEAP, Antonio Redondo, en un comunicado. Otros horarios que han de recuperar es el posible exceso de la televisión y las comidas.

Con la vuelta al colegio, es necesario pedir y ayudar en el esfuerzo de reajuste para asumir los cambios y poder volver a la rutina anterior, es decir, al paso a actividades "menos lúdicas y más serias" que impone el curso escolar. Según este pediatra, "siempre va a ser más fácil para los hijos si tienen el apoyo del binomio padres-educadores y éstos transmiten una impresión positiva de lo que representa la vuelta al colegio".

De todas maneras, insisten ambas asociaciones, la mayoría de los alumnos se suelen adaptar a la normalidad escolar en una o dos semanas, partiendo del supuesto de que tanto el ambiente escolar como el familiar sean adecuados. Hay algunos alumnos que pueden tardar algo más, pero "con éstos hay que tener paciencia y tranquilidad, sin exigirles mucho y ofrecerles algo más de margen de tiempo para recuperar el ritmo, ya que cada niño puede reaccionar de una forma distinta", apunta el doctor Redondo.

En cuanto a la salud de los más pequeños, los pediatras recomiendan que siempre es importante mantener un buen estado de salud "para poder enfrentarse a las exigencias de un curso escolar". Esto incluye una alimentación completa y variada, actividad física cotidiana y un buen control familiar de las actividades relacionadas con las nuevas tecnologías, televisión, ordenador, Internet o teléfono móvil.