Pautas ante la llegada de un nuevo hermano: ¿Se pueden evitar los celos?

Lo que debes tener en cuenta a la hora de un segundo embarazo.
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Publicado 01/02/2019 8:27:32CET

   MADRID, 1 Feb. (EDIZIONES) -

   La llegada de un nuevo hijo supone una revolución para toda la familia. No sólo para los padres, sino también para ese hermano mayor que se va a ver desbancado por su ahora hermano pequeño, quien le robará el protagonismo de sus padres, y a quién deberá aprender a querer, cuidar, y con el que deberá compartir sus juguetes.

   El neuropsicólogo Álvaro Bilbao reconoce, en una entrevista con Infosalus, que si no se tratara de un gran cambio para los padres, tampoco lo sería para el hijo. "La llegada de un nuevo hermano hará que los padres le presten más atención al recién nacido. Simplemente por el hecho de que se produzca este cambio tan importante, el ahora hermano mayor se puede asustar. Cambian los ritmos, los horarios y las dinámicas diarias. A su vez, el mayor sufre esa pérdida de atención de los padres, y puede conllevarle angustia, miedos, o celos, que se pueden manifestar con enfados, llantos, y alguna pequeña regresión", subraya.

   El también miembro del Colegio de Psicólogos de Madrid y doctor en Psicología de la Salud avisa en este sentido de que uno de los aspectos más habituales que suelen percibirse en el hermano mayor es cierta regresión, que pocas veces es entendida por los padres.

    "Se puede volver a hacer pis en la cama, o por ejemplo puede iniciar comportamientos más infantiles, como las rabietas, porque su cerebro busca repetir patrones de épocas anteriores donde se sentía más seguro. Pero también puede demandar más a los padres de manera explícita, buscar meterse en la cama, observar o agarrar a la madre mientras da el pecho, y en casi todos los casos realizar una pequeña agresión o muestra de agresividad hacia su hermano pequeño", alerta el también autor del blog 'El cerebro del niño'.

   A su juicio, es muy importante que los padres sepan entender que son cosas normales, a la vez que considera que deben ponerles límites, pero sin que el niño sienta que le apartan más de su lado. "No hay que dejarle de lado haga lo que haga porque si ve que se le aparta después de pegar a su hermano o de enfadarse, esto confirmará su expectativa de que los padres ahora ya no le quieren igual, y prefieren a su hermano pequeño. Hay que hacer lo contario, poner límites y enseñarle que no se puede pegar, pero también acercarle a nuestro lado y enseñarle cómo puede cuidarlo", explica Bilbao.

   Es más, ve fundamental involucrar a los hermanos mayores en el cuidado de los pequeños, dándole tareas, cosas que puedan hacer para sentirse mayores, pero sin responsabilizarles mucho. "Podemos decirles que nos ayuden, de forma que se mantenga ese vínculo con los padres, pero sin que esto se convierta en una responsabilidad. Que ellos también estén más con su hermano, pero también con sus padres", recalca el experto y padre de tres hijos.

Casi siempre aparecen celos, y de una manera más o menos clara y antes o después, según reconoce el neuropsicólogo. Por ejemplo, cita que pueden darse casos de mucho entusiasmo al principio, pero que los celos surjan tras el paso de unos días o semanas, y ver que ya no es el protagonista, aparecer los temidos celos al sentirse desplazado por el más pequeño.

QUÉ PODEMOS HACER DURANTE EL EMBARAZO Y TRAS EL NACIMIENTO

   En opinión de Bilbao, durante el embarazo del nuevo hermano se puede trabajar la llegada de éste, informarle de que va a llegar al mayor, hacerle consciente de que mamá no podrá hacerle tanto caso, que va a haber un cambio en la familia, una personita más a la que cuidar y con la que compartir tiempo y juguetes. "Esto le ayudará mucho a prepararse", dice, a la vez que defiende que hay que acostumbrarle a jugar solo, que el niño vaya teniendo sus ratos de independencia.

   Sobre el momento en el que se conocerán ambos hermanos, el neuropsicólogo recomienda que la madre tenga los brazos libres en ese momento para poder abrazar al hermano mayor. "Ayuda porque la primera impresión siempre cuenta", reseña.

   También ve muy importante que la madre intente estar lo más disponible posible para el hermano mayor, aunque avisa de que a veces no es fácil porque siempre se tiende a proteger al pequeño de los dos, e intentar involucrar al máximo al hermano mayor.

   Por ejemplo dice que si la madre está dando el pecho y el mayor le reclama, puede sentarse junto a él y leer un libro, hablar con él, ver los dibujos animados, o jugar con él si fuera posible. "Que vea que no hay exclusión y que el nuevo bebé no interfiere con su madre", insiste.

   Si en algún momento el mayor le pega al pequeño, se enfada, o le vemos más llorón, por ejemplo, aconseja no enfadarse con ellos, sino intentar comprenderles, darles un abrazo, traerlos cerca de los padres, y así se trabajará para que no aparezcan los problemas de celos, "que son inevitables en muchos casos porque el niño notará que antes era todo para él y ahora le toca un poco menos". Recomienda asimismo explicar al mayor cómo fue cuando él nació, cómo nos sentimos con él, para que se dé cuenta de que ese momento fue especial también.

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