Archivo - Chica mirando el móvil con semblante serio. - VALERIY_G/ISTOCK - Archivo
MADRID, 3 Ago. (EUROPA PRESS) -
La psicóloga Paula Villapalos, especialista de la Unidad de Trastornos de Conducta Alimentaria del Hospital Universitario Quirónsalud Pozuelo, ha advertido de los riesgos que supone la exposición constante en redes sociales a imágenes de delgadez extrema consideradas como ideales corporales a los que aspirar.
Villapalos ha explicado que presentar la delgadez extrema como sinónimo de belleza, éxito y bienestar "aumenta la presión por alcanzar un tipo de cuerpo que no es realista ni saludable para la mayoría de las personas" y favorece conductas de riesgo, como restricción alimentaria, práctica compulsiva de ejercicio y otras estrategias poco saludables para perder peso.
Según ha aseverado, esto puede derivar en un trastorno de conducta alimentaria (TCA), siendo los grupos más vulnerables las adolescentes, las personas con antecedentes de TCA o con una elevada insatisfacción corporal, a lo que se suma el impacto de la baja autoestima, el perfeccionismo por la imagen o una preocupación alta por el peso y la apariencia física.
Dada la tendencia actual a la delgadez extrema en artistas y famosas, Villapalos ha aconsejado explicar a los jóvenes "que esos cuerpos no son representativos de la diversidad corporal que existe en la población. Cada persona tiene una constitución, una genética y unas circunstancias diferentes, por lo que no existe un único cuerpo saludable al que aspirar".
En esta línea, ha recomendado mirar las redes sociales con sentido crítico, entendiendo que muchas imágenes muestran una versión seleccionada o editada de la realidad y que la apariencia física no permite conocer el estado de salud de una persona. "El objetivo no es convencerles de que esos cuerpos no existen, sino de que no tienen por qué convertirse en un modelo con el que compararse", ha afirmado.
Ya que algunas famosas comentan el consumo de agonistas del receptor GLP-1 para reducir su peso, la psicóloga ha recordado que estos fármacos se idearon para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y para el manejo de las personas con obesidad que cumplan determinados criterios clínicos, por lo que deben emplearse solo tras una valoración médica individualizada y para las indicaciones contempladas. "La evidencia científica actual no respalda su utilización con fines exclusivamente estéticos", ha referido.
Para finalizar, ha insistido en que la delgadez extrema no es un sinónimo de salud y ha advertido de que una alimentación insuficiente puede producir pérdida de masa muscular, alteraciones hormonales, disminución de la densidad ósea, problemas gastrointestinales y alteraciones en la termorregulación, que pueden comprometer el funcionamiento de distintos órganos e incluso poner en riesgo la vida.