Oxitocina, ¿clave para tratar el autismo?

Actualizado 20/05/2015 11:48:29 CET
Autismo, niño
Foto: GETTY//LUSIA599

MADRID, 4 Mar. (INFOSALUS) -

   Los efectos positivos de la oxitocina, también conocida como 'hormona del amor', están siendo investigados desde hace años en el tratamiento de fobias sociales, así como para el tratamiento de trastornos psiquiátricos o del espectro autista por su papel dentro de la función cerebral.

   El pasado mes de enero investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) sugerían que administrar oxitocina durante las primeras etapas del desarrollo podría ser positivo a largo plazo para tratar el autismo, tras observar en ratones que el uso de esta hormona en ratones modificados genéticamente logra mejorar su comportamiento social.

   Ahora, una nueva investigación del Centro Nacional Yerkes de Investigación de Primates de la Universidad de Emory en Atlanta (Estados Unidos) ha demostrado que inducir la liberación de oxitocina en el cerebro puede ser una opción terapéutica viable para mejorar la función social en las enfermedades psiquiátricas, como los trastornos del espectro autista y la esquizofrenia.

   El sistema de la oxitocina es conocido por crear un vínculo entre una madre y su bebé recién nacido, y la oxitocina es un fármaco candidato para el tratamiento de los déficits sociales en el autismo. Sin embargo, llevar oxitocina sintética al cerebro es difícil debido a la barrera sangre-cerebro.

   En este nuevo estudio, publicado en la digital de 'Neuropsychopharmacology', los investigadores liderados por Meera Modi y Larry Young, demostraron el potencial de los medicamentos liberadores de oxitocina para activar la sociabilidad en el cerebro, crear lazos y, en su opinión, posiblemente tratar déficits sociales en trastornos psiquiátricos.

   Meera, que ahora está en Pfizer, era una estudiante graduada en el Centro Yerkes de Investigación cuando trabajó con Young en esta investigación. Young es jefe de la División de Neurología del Comportamiento y Trastornos Psiquiátricos en el Centro Yerkes, profesor en el Departamento de Psiquiatría de Emory y director del Centro para la Neurociencia Traslacional Social en Emory.

   Los científicos utilizaron la vinculación emocional de parejas de ratones de campo monógamos como un índice de efectos prosociales. Normalmente, hace falta el apareamiento en los ratones de campo para la liberación de oxitocina en el cerebro, lo que conduce a una unión monógama.

SE INDUJO RÁPIDAMENTE UN VÍNCULO SOCIAL

   Sin embargo, los investigadores de Yerkes mostraron que un fármaco que activa los receptores de melanocortina estimula la liberación de oxitocina en el cerebro para influir en las relaciones sociales. Según Young, una simple inyección del medicamento de la melanocortina indujo rápidamente un vínculo de pareja en los ratones de campo machos y hembras sin apareamiento y esa unión duró mucho después de que se desgastó el medicamento.

   Los autores también mostraron que el mismo fármaco activó las células de oxitocina por lo que las células liberaron oxitocina directamente en los centros de recompensa del cerebro responsables de generar vínculos. Young cree que esta nueva habilidad para inducir un vínculo duradero en los ratones de campo significa que el medicamento también puede mejorar la atención y el aprendizaje a partir de la información social en las personas que tienen trastornos sociales.

   "Nuestro último descubrimiento abre una nueva vía de investigación para aprovechar el poder del sistema de la oxitocina en el cerebro para mejorar la capacidad de procesar la información social que podría afectar profundamente al tratamiento de los trastornos sociales, especialmente cuando se combina con las terapias conductuales que se utilizan para tratar a los niños en el espectro autista", sugiere Young.