Archivo - Imagen de recurso de una vacuna. - DRS PRODUCOES/ISTOCK - Archivo
MADRID 8 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que los niveles de actividad de la gripe se mantienen relativamente bajos a escala mundial, aunque siguen siendo elevados en algunas zonas de América del Sur, así como en partes de Asia y Oceanía. Por su parte, la actividad del virus respiratorio sincitial (VRS) continúa siendo baja en general y la positividad de la COVID-19 se mantiene por debajo del 10 por ciento en la mayoría de los países que han notificado datos.
Así lo ha informado la OMS este jueves durante un seminario web de su red EPI-WIN sobre emergencias sanitarias, en el que se ha abordado la preparación ante la circulación de virus respiratorios durante la temporada de invierno en el hemisferio norte.
Según ha explicado la Organización, la vigilancia de los virus respiratorios constituye la base para comprender el impacto de la gripe, la COVID-19 y el VRS en las poblaciones y los sistemas sanitarios a escala mundial.
A través del Sistema Mundial de Vigilancia y Respuesta a la Gripe (GISRS, por sus siglas en inglés), los países y sus socios recopilan y comparten datos epidemiológicos y virológicos que permiten hacer un seguimiento de la circulación de los virus, evaluar la gravedad de las enfermedades y estimar su carga.
Esta información es fundamental para la preparación, el diseño de las estrategias de vacunación, la planificación de la atención sanitaria y la toma de decisiones en materia de salud pública.
"A medida que nos acercamos al invierno en el hemisferio norte, mantener una vigilancia sostenida de las enfermedades respiratorias es fundamental para comprender cómo están circulando la gripe, el VRS y el SARS-CoV-2, detectar cualquier cambio o amenaza emergente y facilitar una actuación oportuna en materia de salud pública", ha señalado la directora del Departamento de Preparación y Prevención de Epidemias y Pandemias de la OMS, Maria Van Kerkhove.
En esta línea, ha destacado la importancia de que los países, las comunidades y la población se preparen para la próxima temporada en el hemisferio norte, "especialmente porque existen vacunas, tratamientos y medidas de salud pública y sociales que pueden reducir la transmisión, la enfermedad y las muertes y, en última instancia, disminuir el impacto de la gripe estacional, el VRS y la COVID-19".
IMPORTANCIA DE LA DETECCIÓN TEMPRANA
Por su parte, la doctora Aspen Hammond, de la Unidad de Amenazas Respiratorias Mundiales, Gestión de Epidemias y Pandemias (EPM), ha explicado que el Sistema Mundial de Vigilancia y Respuesta a la Gripe (GISRS) se ha ampliado para incluir el análisis de otros virus, como el VRS y la COVID-19.
"Es una plataforma mundial para monitorizar la epidemiología y la virología, y actúa como un sistema mundial de alerta ante acontecimientos inusuales que puedan tener importancia para la salud pública", ha detallado.
En este contexto, ha subrayado que, en virtud del Reglamento Sanitario Internacional, cualquier infección humana por un virus de la gripe nuevo o zoonótico o por el coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) debe notificarse inmediatamente a la OMS.
Por último, ha recalcado que la calidad de los datos debe primar sobre la cantidad, ya que es fundamental para poder realizar estimaciones más aproximadas. Además, ha instado a los países a reducir las lagunas de información. En este sentido, ha señalado que aproximadamente el 60 por ciento de los países no notifican datos de forma reciente y continuada sobre el SARS-CoV-2 a través de la plataforma de vigilancia.