La OMS apuesta por el diagnóstico universal de la malaria para mejorar la eficacia del tratamiento y evitar resistencias

Actualizado 09/03/2010 19:34:15 CET

MADRID, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó hoy una actualización de las directrices para el tratamiento de la malaria a nivel mundial, en la que apuestan por la universalización de las pruebas de diagnóstico que permita un uso más preciso de los medicamentos de cara a su eficacia y a evitar fármacorresistencias.

De este modo, los principales cambios respecto a la primera edición de las directrices, publicadas en 2006, son el énfasis en el uso de pruebas antes del tratamiento y la inclusión de un nuevo tratamiento combinado a base de artemisinina (TCA) en la lista de tratamientos recomendados.

"El mundo tiene hoy los medios necesarios para diagnosticar rápidamente el paludismo y tratarlo con eficacia", aseguró Robert Newman, director del Programa Mundial sobre Paludismo (GMP) de la OMS, algo relevante ya que "el tratamiento basado solo en los síntomas clínicos debe reservarse para los entornos en los que no se dispone de pruebas de diagnóstico".

En 2008, sólo el 22 por ciento de los casos presuntos de malaria fueron sometidos a análisis en 18 de los 35 países africanos que notificaron al respecto. Hasta ahora, generalmente se tenía que recurrir a la microscopía, pero el reciente desarrollo de pruebas de diagnóstico rápido (PDR) de calidad garantizada, a través de tiras reactivas y una gota de sangre, abre la posibilidad de cambiar la política terapéutica.

Dichas pruebas permiten demostrar de forma fiable la presencia o ausencia del parásito de la malaria en la sangre y se pueden realizar en todos los niveles del sistema de salud, incluido el entorno comunitario.

Por ello, la tendencia a seguir debe incidir en adoptar pruebas de diagnóstico universal ya que así se podrá "focalizar el uso del TCA entre quienes realmente sufran la enfermedad. El objetivo es reducir la aparición y propagación de farmacorresistencia y facilitar la detección de los pacientes febriles que no tienen malaria, para poder realizar otros diagnósticos e instaurar el tratamiento oportuno.

MEJORARÁ EL TRATAMIENTO DE OTRAS ENFERMEDADES

Además, la OMS asegura que un mejor manejo de la malaria tendrá un impacto positivo en el tratamiento de otras enfermedades de la infancia y en la supervivencia infantil en general, de ahí que estén ayudando a los países en situación endémica a mejorar la calidad de sus servicios de diagnóstico e instando a los fabricantes de PDR a seguir mejorando la exactitud y calidad de estas pruebas diagnósticas de crucial importancia.

"En los países en situación endémica, los mercados de productos farmacéuticos no suelen estar regulados y las autoridades nacionales necesitan ayuda para evaluar la calidad de los medicamentos antipalúdicos antes de comprarlos", explicó Andrea Bosman, coordinadora de la Unidad de Medicamentos y Pruebas Diagnósticas de GMP.

Los medicamentos de mala calidad perjudican a la salud y la vida de los pacientes, menoscaban la credibilidad de los servicios de salud y, al provocar concentraciones subterapéuticas de los fármacos en los pacientes con paludismo, favorecen la resistencia a estos importantes medicamentos que salvan vidas.

La mitad de la población mundial está en riesgo de padecer malaria y cada año se registran casi 250 millones de casos y causan 860.000 muertes. Aproximadamente el 85 por ciento de estos fallecimientos se dan en la población infantil, la mayoría en África.