Oftalmólogo destaca la importancia de realizar controles de salud ocular durante los tratamientos oncológicos

Archivo - Revisión oftalmólogo.
Archivo - Revisión oftalmólogo. - KADMY/ ISTOCK - Archivo
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Publicado: lunes, 2 febrero 2026 14:47

MADRID 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

Realizar controles oftalmológicos, antes, durante y después de los tratamientos oncológicos es esencial para prevenir daños en la superficie ocular y acompañar la recuperación visual, según el oftalmólogo y director del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega, Jesús Merayo.

Tratamientos contra el cáncer como la quimioterapia, radioterapia y otras terapias sistémicas provocan efectos secundarios como irritación, ojo seco, visión borrosa o mayor sensibilidad a la luz. Los fármacos utilizados en estos tratamientos, a su vez, pueden conllevar efectos secundarios graves para la salud ocular.

Durante los tratamientos oncológicos, los ojos pueden volverse más vulnerables por cambios en la producción y calidad de la lágrima, inflamación de la superficie ocular, alteraciones en párpados y glándulas, o efectos secundarios propios de determinados fármacos. Estos síntomas pueden traducirse en sensación de arenilla, escozor enrojecimiento o visión fluctuante. Esta sensación empeora al leer, al estar frente a una pantalla o al usar lentes de contacto.

Merayo, en la semana en la que se celebra el Día Mundial contra el Cáncer, ha declarado que los pacientes oncológicos pueden llegar a normalizar estos síntomas oculares o los atribuyen al cansancio general. "Evaluar los síntomas a tiempo permite pautar medidas que alivian los síntomas y reducen el riesgo de que el problema se cronifique o derive en complicaciones de la superficie ocular", ha continuado.

Frente a estas complicaciones, el oftalmólogo recomienda mantener una lubricación adecuada, controlar posibles inflamaciones y realizar ajustes terapéuticos coordinados con Oncología. "Se trata de vivir mejor y no descuidar la salud ocular mientras se atraviesa una situación compleja y unos tratamientos que pueden tener algún efecto no deseado en el organismo", ha sumado Jesús Merayo.

Frente al síndrome de ojo seco, ha recalcado la importancia de tratarlo por el riesgo a que evolucione en queratoconjuntivitis o en úlceras corneales. La retina, la mácula e incluso el nervio óptico también pueden verse afectadas. El cristalino es otra de las estructuras que más sufre, y estos tratamientos pueden, incluso, favorecer la aparición de cataratas.

"El cristalino es muy sensible a agresiones químicas e inflamatorias; por eso, en algunos pacientes vemos que se degrada antes de lo esperado provocando cataratas. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, la catarata tiene solución con una intervención segura", ha explicado el oftalmólogo.

Por ello, los especialistas recomiendan incorporar un seguimiento oftalmológico y coordinar la atención al paciente de manera multidisciplinar, especialmente en pacientes con antecedentes de ojo seco, blefaritis, cirugías oculares previas, uso de lentes de contacto o enfermedades como diabetes o patologías autoinmunes.

Para finalizar, Jesús Merayo ha detallado que se debería realizar un seguimiento para diferenciar los efectos transitorios de los problemas que requieran de un tratamiento específico, para prevenir complicaciones en la córnea y superficie ocular y para controlar la evolución tras finalizar la terapia.

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