Ocho de cada 10 españoles quieren vivir más pero el 60% teme envejecer, con el deterioro cognitivo como primer miedo

El 62% de la población está satisfecha con el sistema sanitario, nueve puntos menos que en 2024

Archivo - Imagen de recurso envejecimiento.
Archivo - Imagen de recurso envejecimiento.- KATARZYNABIALASIEWICZ/ ISTOCK - Archivo
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Actualizado: martes, 27 octubre 2026 13:12

   MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

   Ocho de cada 10 españoles (83%) quiere vivir más años, pero el 61 por ciento siente temor ante el envejecimiento, con el deterioro cognitivo como principal preocupación para el 69 por ciento, según se desprende de los resultados nacionales del estudio europeo 'STADA Health Report 2026'.

   El informe, presentado este martes, ha contado con la participación de 1.000 personas en España y, en total, cerca de 20.000 en 20 países. Según recoge, tanto el deseo de vivir más como la preocupación por hacerse mayor son superiores en España respecto a la media europea, situada en un 76 y un 54 por ciento, respectivamente.

   Entre los españoles, el temor al envejecimiento es mayor entre las mujeres (69%) que entre los hombres (55%). Asimismo, varía entre edades y registra el porcentaje más alto en el grupo de 35 a 54 años (66%), seguido del de más de 55 años (57%) y el de 18 a 34 años (51%).

   Los principales miedos relacionados con el envejecimiento, además del deterioro cognitivo, que se sitúa en primer lugar, son los problemas físicos (68%), la necesidad de cuidado (68%), las enfermedades (65%), el dolor (54%) y ser una carga para la familia (51%).

   La presentación del informe ha contado con la intervención del oncólogo, investigador y especialista en epigenética Manel Esteller, quien ha mostrado su preocupación por los datos sobre el miedo al deterioro cognitivo y ha confiado en que, en los próximos años, haya algún fármaco capaz de retrasar su aparición.

   Asimismo, ha destacado la importancia que tienen la integración social y familiar en la prevención de este deterioro y ha advertido de que, aunque en España estas relaciones aún son fuertes, se están perdiendo.

   En esta línea, la farmacéutica y divulgadora de salud Marián García, más conocida como Boticaria García, ha enfatizado que los profesionales deben ser capaces de explicar a la población que hay un porcentaje de ese deterioro cognitivo que es prevenible, para lo que es importante evitar tóxicos e incorporar hábitos saludables al día a día, incluyendo actividad física y descanso.

LA PREVENCIÓN GANA TERRENO

   El informe, impulsado por la farmacéutica Stada, apunta a un cambio en cómo los ciudadanos entienden el cuidado de su salud, apostando cada vez más por la prevención frente a la atención reactiva, una vez que aparece la enfermedad. En este sentido, destaca el aumento de españoles que acuden a chequeos preventivos, un 64 por ciento, frente al 58 por ciento que recogía el estudio de 2023. Con todo, es inferior a la media europea, que alcanza el 67 por ciento.

   Otros resultados relevantes en este sentido tienen que ver con el alto porcentaje de encuestados que afirman que estarían dispuestos a renunciar al consumo de azúcar y dulces, un 83 por ciento; comida rápida (79%), uso de pantallas (78%), alcohol (73%) e ingesta excesiva de carne (68%), todas ellas cifras superiores a las de la media de países analizados en Europa.

   "Nos preocupa tanto (el envejecimiento) que estamos dispuestos a hacer cambios que nos cuestan", ha señalado García, quien ha abogado por un cambio de hábitos "gradual" y ha puesto en valor el papel de la farmacia para "incitar" a esa prevención y promover un envejecimiento saludable.

BAJA LA SATISFACCIÓN CON EL SISTEMA SANITARIO

   Sobre la satisfacción de la población con el sistema sanitario, el informe muestra una caída significativa en comparación con 2024. Mientras que en la edición de hace dos años el 71 por ciento de españoles estaba "satisfecho" o "muy satisfecho" con el sistema sanitario, en la actualidad ese porcentaje ha descendido al 62 por ciento, por encima aun así de Europa, donde solo es del 56 por ciento.

   En España, la satisfacción varía por comunidades autónomas desde el 49 al 73 por ciento, con Extremadura y Asturias a la cabeza y, en el otro extremo, Andalucía y Castilla-La Mancha. Para los encuestados, los mayores retos sanitarios son la falta de profesionales, que provoca largas listas de espera (78%), el envejecimiento y las enfermedades crónicas (65%) y el aumento de problemas de salud mental (61%).

   Por ello, si los españoles pudieran cambiar el sistema, el 67 por ciento optaría por empezar reduciendo las listas de espera con más profesionales sanitarios, mientras que el 49 por ciento mejoraría el acceso a la Atención Primaria (AP) y el 36 por ciento reforzaría la atención preventiva.

   En paralelo, el informe advierte de que la salud mental es una "asignatura pendiente" en el ámbito nacional, pues solo el 24 por ciento considera que el sistema sanitario atiende "muy bien" o "bien" este aspecto.

   Manel Esteller ha resaltado que el español "sigue siendo de los mejores sistemas públicos", pero ha aseverado que la población percibe "cierta tensión sanitaria", sobre todo por los tiempos de espera. El especialista ha achacado las demoras al aumento de enfermedades crónicas, que sobrecargan el sistema, y ha instado a intervenir desde la prevención para evitar la cronicidad.

USO DE LA IA EXTENDIDO, PERO CON CAUTELA

   Por otra parte, el informe pone el foco en el uso de la inteligencia artificial (IA) para cuestiones relacionadas con la salud. El 59 por ciento de los españoles ya utiliza estas herramientas con propósito sanitario y un 86 por ciento está abierto a que desempeñen un papel en su cuidado personal.

   En cuanto a los motivos de utilización, el 35 por ciento señala que usa la IA para entender mejor un diagnóstico; el 29 por ciento, con fines preventivos; el 16 por ciento, para preparar una visita médica; y el 15 por ciento, para recibir una segunda opinión después de acudir a consulta.

   Aunque la población destaca los beneficios que ofrece la IA en diagnóstico más rápido, últimos conocimientos para médicos y acceso más fácil a los servicios sanitarios, un 58 por ciento teme los errores o diagnósticos incorrectos que pueda proporcionar, al tiempo que a un 52 por ciento le preocupa que sus datos de salud se usen sin su conocimiento.

   Al hilo, nueve de cada 10 españoles prefiere la consulta presencial con el médico frente a la IA y lo mismo sucede con el farmacéutico para el 62 por ciento de encuestados. Asimismo, el 83 por ciento piensa que la importancia de los profesionales sanitarios no disminuirá por esta tecnología.

   A pesar de que un 52 por ciento se imagina tener una consulta médica con IA en lugar de ir al médico, muchos ponen requisitos. Así, un 16 por ciento solo lo haría si cuenta con la revisión de un profesional sanitario; un 14 por ciento solo si es para síntomas leves y un 10 por ciento solo si es como segunda opinión.

   Esteller ha subrayado que "la IA está aquí para quedarse y para crecer", pero ha enfatizado que no sustituirá a los profesionales sanitarios. En la misma línea, García ha resaltado que la IA debe servir para acompañar al farmacéutico y puede ayudar a contrastar opiniones, pero ha puntualizado en la necesidad de advertir a la población sobre compartir sus datos de salud "de forma aleatoria".

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