Publicado 28/04/2016 14:13:31 +02:00CET

La obesidad es el principal factor de riesgo de la enfermedad reflujo gastroesofáfico

Aumenta la obesidad en el mundo
PIXABAY

   MADRID, 28 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Expertos reunidos en el XXII Symposium Díaz-Rubio sobre el tratamiento actual de las enfermedades digestivas, que estos días se celebra en Madrid, han avisado de que la obesidad es el principal factor de riesgo de la enfermedad reflujo gastroesofáfico (ERGE), patología que sufren entre un 30 y un 40 por ciento de la población española.

   Así lo constata también un estudio publicado este mes en la revista 'United European Gastroenterology Journal', que muestra que la obesidad potencia la lesión esofágica inducida por reflujo e inflamación. "Se trata de la epidemia del siglo XXI que en España está aumentando de manera notable", ha comentado el jefe de servicio del Hospital Clínico Universitario San Carlos y coordinador del Symposium, Enrique Rey.

   Tanto la obesidad como el aumento brusco de peso son los dos principales factores de riesgo de la ERGE, debido a que, tal y como ha explicado el experto, al aumentar la presión intra-abdominal, la barrera que existe entre el estómago y el esófago disminuye lo que facilita el ascenso de los ácidos gástricos.

   Así, entre los síntomas que pueden aparecer se encuentran la pirosis o sensación de ardor o acidez retroesternal, la regurgitación o sensación de que pequeñas partículas de comida vuelven a la boca y la tos irritativa o disfonías.

OTROS FACTORES DE RIESGO

   De hecho, se estima que una de cada diez personas tienen estos síntomas al menos una vez a la semana y, uno de cada tres, mensualmente. Otros factores de riesgo incluyen la genética o el estrés, ya que aumenta la secreción de ácido. Además el tabaco, el alcohol, una dieta rica en grasas y comidas picantes y muy condimentadas, dormir en decúbito lateral derecho o algunos fármacos pueden ocasionarlos.

   "Por lo tanto es aconsejable seguir unos hábitos de vida saludables que incluyen una dieta sana y equilibrada que permita controlar el peso, la práctica de ejercicio moderado, evitar los tóxicos y evitar tumbarse inmediatamente después de las comidas. Además, es importante que "en caso de sufrir estos síntomas se acuda al especialista para que pueda indicar el tratamiento a seguir", ha apostillado el doctor.

   Finalmente y en cuanto a su tratamiento, ha comentado que lo habitual es utilizar inhibidores de la bomba de protones (IBP) que mejoran los síntomas y consiguen reducir el reflujo pero hay casos en que no resulta suficiente.

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