La obesidad multiplica por siete el riesgo de artrosis

Actualizado 16/12/2015 13:25:37 CET

   MADRID, 16 Dic. (EUROPA PRESS) -

   La obesidad es un factor de riesgo de numerosas enfermedades cardiovasculares pero también de otras patologías como la artrosis, la enfermedad musculoesquelética más frecuente, de modo que las personas obesas tiene casi siete veces más probabilidades de sufrirla. De hecho, es el factor más implicado en el mecanismo fisiopatológico de la enfermedad junto con la edad.

   Así lo aseguran la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), que en colaboración con otras como la Sociedad Española de Reumatología (SER) celebran este miércoles el Día de la Lucha contra la Obesidad, bajo el lema 'Menos peso, menos carga'.

   En concreto, la evidencia científica muestra que la posibilidad de sufrir artrosis en personas que tienen un índice de masa corporal (IMC) superior a 30, lo que se considera obesidad, es 6,9 veces mayor que en personas con normopeso, con un IMC de 20 a 25.

   Además, hay datos que muestran que la prevalencia de obesidad entre las personas con artrosis de rodilla es del 38 por ciento en mujeres y del 28 por ciento en hombres, ha añadido Montserrat Romera, de la Junta Directiva de la SER.

   El presidente de la SEEN, Manel Puig, ha reconocido que la asociación con obesidad se ha observado tanto en la artrosis de articulaciones de carga como cadera y rodilla, como en articulaciones que no son de carga (manos) o con la propia artrosis generalizada.

   De hecho, las personas obesas también tienen "el doble de riesgo de padecer artrosis en las manos que las no obesas", ha añadido Joaquim Lluís Chaler, miembro de la Junta Directiva de la SERMEF.

   Además, la obesidad ejerce un mecanismo negativo sobre las articulaciones que puede explicarse por el efecto de la carga excesiva que provoca una mayor degradación del cartílago articular, pero también ejerce otro mecanismo sistémico, en relación a la alteración metabólica asociada a la obesidad.

   De este modo, se considera el tejido adiposo como un verdadero órgano endocrino, productor de sustancias con capacidad inflamatoria que podrían ejercer un efecto lesivo sobre el cartílago articular, independientemente del efecto carga, "motivo que explicaría la asociación entre la obesidad y articulaciones de no carga".

   Esta asociación hace que la pérdida de peso se considere también como una estrategia a tener en cuenta para mejorar el pronóstico de la artrosis. En el caso de la de rodilla, se puede reducir la cirugía en un 31 por ciento, según la representante de la SER.

BAJAR DE PESO PARA MEJORAR LA ARTROSIS

   Y pequeñas pérdidas de peso, como disminuir 4 ó 5 kilos, o 2 puntos de IMC, consiguen disminuir el riesgo de osteoartritis en un 50 por ciento, ha añadido Alberto Goday, vicepresidente de SEEDO.

"No se trata de llegar al 'peso ideal', sino conseguir moderadas pérdidas de peso que ya tiene grandes beneficios osteoarticulares. En el otro extremo, la cirugía bariátrica consigue mejorías muy importantes en los síntomas osteoarticulares", ha defendido.

   Asimismo, los expertos resaltan que la obesidad repercute de manera negativa en la evolución y efectividad del tratamiento de la artrosis. Los pacientes obesos, sobre todo las mujeres, tienen mayor dolor, discapacidad y menor calidad de vida asociada a la artrosis.

   "Cuando otros factores de riesgo cardiovascular se asocian a la obesidad, el dolor y la pérdida de función son aún mayores. También se sabe que la progresión de la afectación de la artrosis valorada mediante radiografía es más rápida y peor en los pacientes con obesidad, máxime si además se suman hipertensión, dislipemia y diabetes", ha apuntado el presidente de la SEEN.