Nuevos estándares internacionales de crecimiento fetal y tamaño del recién nacido

Actualizado 05/09/2014 15:43:30 CET
El bebé más grande de España por parto natural
Foto: HOSPITAL DE DÉNIA

MADRID, 5 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Un equipo liderado por científicos de la Universidad de Oxford, en Reino Unido, ha desarrollado las primeras normas internacionales para el crecimiento fetal y el tamaño del recién nacido. Así, los 120 millones de bebés que nacen cada año en todo el mundo se pueden evaluar usando un conjunto común de normas, que reflejan cómo deben crecer los bebés cuando las madres tienen servicios adecuados de salud, nutrición, atención médica y nivel socioeconómico.

   Los estándares representan el patrón deseable de crecimiento saludable para los bebés de todo el mundo, independientemente de su etnia o país de nacimiento. En concreto, ofrecen curvas de percentil 3, 10, 50, 90 y 97 para el crecimiento de un bebé durante el embarazo (medido por ecografía) y para el tamaño del bebé al nacer según la edad gestacional (peso, longitud y circunferencia de la cabeza).

   El nuevo modelo internacional, que se detalla en dos artículos en la revista médica 'The Lancet', significa que será posible detectar a los bebés con bajo peso y sobrepeso temprano en la vida, sin importar el lugar del mundo en el que nacen. "Podemos lograr una gran mejora en la atención de salud sin precedentes", adelanta el autor principal, José Villar, de la Universidad de Oxford.

   "Ser capaz de identificar a millones de bebés desnutridos adicionales al nacer proporciona una oportunidad para que estos niños reciban el apoyo nutricional y un tratamiento dirigido, sin el cual, cerca de un 5 por ciento son propensos a morir durante el primer año o desarrollar problemas de salud graves a largo plazo", añade Villar.

   Las normas internacionales, una para el feto en desarrollo y otra para los recién nacidos, fueron desarrolladas como parte del 'Proyecto INTERGROWTH 21', financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates, que llevó unos seis años al equipo, formado por más de 300 médicos e investigadores de 27 instituciones de todo el mundo.

   El pobre crecimiento en el útero que provoca un tamaño pequeño al nacer está asociado con la enfermedad y la muerte en la infancia y la niñez. También incide en la salud del adulto con un mayor riesgo de diabetes, presión arterial alta y enfermedad cardiovascular. Los bebés más pequeños resultan en costos sustanciales para los servicios de salud y son una importante carga económica para la sociedad en su conjunto.

   El exceso de peso al nacer es también un problema que empeora, especialmente en los países desarrollados y emergentes, como resultado de las crecientes tasas de obesidad materna por la sobrealimentación. Así, los bebés con sobrepeso tienen mayor riesgo de diabetes y presión arterial alta en el futuro.

SE USAN MÁS DE CIEN CURVAS DE CRECIMIENTO DIFERENTES

   En la actualidad, se utilizan en todo el mundo más de cien curvas de crecimiento diferentes producidas localmente para evaluar el crecimiento fetal y el tamaño del recién nacido. Éstas sólo describen cómo los bebés crecieron en una población o una región en particular en un momento dado, mientras las normas internacionales describen qué puede lograrse con un crecimiento óptimo saludable.

   Los investigadores calculan que, cada año, al menos 13 millones más de recién nacidos en todo el mundo serán identificados como desnutridos usando sus estándares internacionales. Estos bebés son ahora considerados "normales", cuando se usan las normas locales adaptadas a las poblaciones desnutridas.

   En el 'Proyecto INTERGROWTH 21' participaron casi 60.000 mujeres embarazadas en ocho áreas urbanas bien definidas de Brasil, China, India, Italia, Kenya, Omán, Reino Unido y Estados Unidos. A partir de este número muy grande, más de 4.600 mujeres sanas, bien alimentadas, con embarazos sin problemas se inscribieron para construir estas normas.

   Se realizaron ecografías cada cinco semanas desde el comienzo del embarazo (14 semanas de gestación) hasta el parto para generar las primeras normas internacionales sobre crecimiento fetal. En todos los países, se emplearon métodos idénticos y las mismas máquinas de ultrasonido proporcionadas por Philips Healthcare.

DATOS DE MÁS DE 20.000 BEBÉS

   Se usaron las mediciones de peso, talla y circunferencia de la cabeza de más de 20.000 bebés nacidos con edad gestacional entre 33 y 42 semanas para generar las normas de los recién nacidos. Este diseño del estudio fue el mismo enfoque adoptado por el Estudio Multicéntrico de Referencias de Crecimiento de los lactantes y niños sanos hechos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que estableció los estándares internacionales del crecimiento del niño, de 0 a 5 años de edad, que ahora se utilizan en más de 140 países en todo el mundo.

   La combinación de los patrones de crecimiento infantil de la OMS con las nuevas normas del feto y del recién nacido proporcionará a los profesionales de la salud en todo el mundo herramientas clínicas para vigilar el crecimiento desde el comienzo del embarazo hasta la escuela.

   "Hemos producido las primeras normas internacionales que describen cómo los bebés en el útero deben crecer cuando se les proporciona una buena atención de salud y nutrición y viven en un medio ambiente sano", destaca uno de los autores del estudio, el profesor Stephen Kennedy, de la Universidad de Oxford. "Ahora tenemos que trabajar con los políticos y los clínicos a nivel regional, nacional e internacional para poner en práctica las nuevas herramientas en todo el mundo".

LOS "MEJORES" PARÁMETROS PARA COMPARAR POBLACIONES

   "Estos nuevos estándares de crecimiento fetal y tamaño del recién nacido y los métodos para comparar la longitud/talla y el perímetro cefálico para la edad gestacional son las mejores maneras de comparar las poblaciones de todo el mundo", apunta el profesor Zulfiqar Bhutta, de la Universidad Aga Khan en Karachi, Pakistán, y el Hospital para Niños Enfermos de Toronto, en Canadá, y presidente del Comité Director del 'Proyecto Intergrowth 21'.

   Según este experto, el equipo espera que su uso generalizado contribuya a mejorar los resultados de nacimiento y reducir la mortalidad perinatal y la morbilidad en todo el mundo. "Cuando se combine con los Patrones de Crecimiento Infantil de la OMS existentes, será posible a nivel mundial hacer análisis sobre el crecimiento y el tamaño desde comienzos del embarazo hasta los 5 años de edad".

   "Estas son herramientas fiables para reconocer el crecimiento inadecuado que se puede aplicar a todos los 120 millones de bebés que nacen cada año en el mundo. En los países desarrollados, la introducción de las normas dará lugar a más bebés diagnosticados tras el nacimiento con sobrepeso y tratados antes para prevenir las enfermedades crónicas más tarde en la vida", resalta Julian Robinson, de la Escuela de Medicina de Harvard, en Estados Unidos.