Un nuevo estudio destaca la importancia de la vitamina D en la sangre para prevenir el deterioro del epitelio colónico

Archivo - Imagen de archivo del colon.
Archivo - Imagen de archivo del colon. - SOLSTOCK/ ISTOCK - Archivo
Publicado: jueves, 6 junio 2024 17:13

MADRID, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un equipo de investigadores ha desarrollado un modelo en organoides derivados de pacientes para observar cómo las células troncales de las criptas del colon -unas gándulas- se convierten en los tipos celulares más comunes del epitelio colónico: los enterocitos, que absorben agua y nutrientes, y las células mucosecretoras, que producen mucus para facilitar el tránsito intestinal. Este modelo permite un análisis en profundidad de la biología y enfermedades del colon.

El estudio ha sido liderado por el jefe de grupo del Centro de Investigación Biomédica en Red de Cáncer (CIBERONC), en el Instituto de Investigaciones Biomédicas Sols-Morreale, Alberto Muñoz, y ha sido publicado en la revista 'Cell Death and Disease'.

El estudio destaca el papel crucial del calcitriol, el metabolito activo de la vitamina D, en el mantenimiento de las células troncales del epitelio colónico en un estado más indiferenciado, lo cual es esencial para la renovación semanal del epitelio intestinal durante la vida adulta. Además, en organoides colónicos tumorales, el calcitriol promueve la diferenciación celular, alineándose con sus efectos antitumorales ya descritos en anteriores estudios.

"Estos hallazgos subrayan la importancia de mantener niveles adecuados de vitamina D en la sangre para prevenir el deterioro del epitelio colónico, relacionado con enfermedades inflamatorias como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn", ha subrayado la primera autora del trabajo e investigadora del grupo del Prof.Muñoz, Pilar Bustamante-Madrid.

Según los investigadores, este modelo de diferenciación celular también es valioso para los estudios de medicina personalizada de precisión, pudiendo ser útil para identificar tratamientos contra el cáncer con menos efectos secundarios.

Este trabajo, en el que también han participado los grupos del CIBERONC coordinados por Jaime Feliu (Hospital UniversitarioLa Paz) y Francisco Xavier Real (Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, CNIO), ha contado con la colaboración de Miguel Lafarga de la Universidad de Cantabria-IDIVAL.

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