Actualizado 24/02/2020 16:06:58 +00:00 CET

Nuevas evidencias científicas confirman que los cigarrillos electrónicos y el 'Iqos' son "tóxicos" para la salud

 A man smokes with the electronic tobacco heater IQOS (I quit ordinary smoking).
A man smokes with the electronic tobacco heater IQOS (I quit ordinary smoking). - Sebastian Kahnert/zb/dpa - Archivo

   MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

   La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha publicado la 'Declaración oficial de SEPAR sobre cigarrillos electrónicos y los dispositivos que calientan pero no queman tabaco', en la que se concluye, tras revisar la evidencia científica actual, que estos dispositivos son "tóxicos" para la salud.

   Se trata de un trabajo que, a juicio de la directora general de Salud Pública, Calidad e Innovación del Ministerio de Sanidad, Pilar Aparicio, tiene una base científica "muy importante" y demuestra que tanto los cigarrillos electrónicos como los dispositivos que calientan tabaco, como el 'Iqos', son "dañinos" y conllevan un riesgo a largo plazo para la salud.

   "Agradecemos que las sociedades científicas nos den la base para avanzar en la lucha contra todas las formas del tabaco. Necesitamos seguir avanzando en regular tanto el tabaco convencional como estos dispositivos que son un peligro para la salud", ha recalcado Aparicio.

   Actualmente en España, según los últimos datos de la Encuesta sobre el uso de Drogas en Enseñanza Secundaria (ESTUDES), el 48,4 por ciento de los jóvenes, principales consumidores de los cigarrillos electrónicos y el 'Iqos', los ha utilizado en alguna ocasión, y el 37 por ciento en el último año. Además, de cada diez estudiantes que han fumado en alguna ocasión, ocho de ellos han utilizado cigarrillos electrónicos, y de cada diez que nunca han fumado, tres los han usado alguna vez en su vida.

   En cuanto al 'Iqos', se calcula que en España hay unas ventas acumuladas de 100.000 unidades y, según la compañía que los fabrica, ya lo utilizan más de cinco millones de personas en todo el mundo. Precisamente sobre este producto se ha referido el coordinador del área de Tabaquismo de SEPAR, Jaime Signes-Costa Miñana, quien ha comentado que la "mayoría" de los estudios realizados sobre el mismo han sido pagados por la industria tabacalera y que los trabajos independientes han demostrado que aumenta el estrés oxidativo, la inflamación y fomenta la aparición de infecciones.

LA INOCUIDAD "NO ESTÁ GARANTIZADA"

   De hecho, el experto ha informado de que se ha visto que, aunque es probable que la emisión de tóxicos sea menor que la de los cigarrillos convencionales, "sí es seguro" que la inocuidad a corto, medio y largo plazo "no está garantizada". Al mismo tiempo, se ha comprobado que existe un riesgo para las personas, especialmente los menores, que inhalen de forma pasiva el humo y vapor de estos aparatos. "Emiten menos dióxido de carbono y monóxido de carbono pero tienen la misma cantidad de nicotina y, además, tienen compuestos cancerígenos, algunos de los cuales pueden ser haya 200 veces mayores que el tabaco convencional", ha apostillado.

   Respecto a los cigarrillos electrónicos, el documento, que ha sido publicado en la 'Revista Archivos de Bronconeumología', ha reflejado que también producen riesgos para la salud, ya que llevan sustancias que cuando son inhaladas, como por ejemplo el propilenglicol y la glicerina, provocan una inflamación crónica de la mucosa bronquial y producen unos carbonilos que tienen la capacidad de producir cáncer.

   Del mismo modo, tal y como ha explicado el presidente de SEPAR, Carlos A. Jiménez-Ruiz, contienen metales pesados, así como sustancias oxidantes que pueden provocar la aparición de patologías como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), infecciones respiratorias e, incluso, enfermedad cardiovascular.

   Finalmente, en el trabajo se ha concluido de que no hay evidencia suficiente para asegurar que tanto el 'Iqos' como los cigarrillos electrónicos ayuden a dejar de fumar, por lo que desde SEPAR se ha propuesto que sean considerados como productos de tabaco, cumplan con la legislación vigente en cuanto a consumo, venta y publicidad y, además, tengan la misma carga fiscal que tienen los cigarrillos convencionales.

   La semana pasada, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, aseguró que la legislación contra el tabaco va a dar "un paso decidido" a lo largo de la legislatura, que se va a lanzar un paquete de medidas para luchar contra el tabaquismo, y que se va a dar un "paso más" en la fiscalidad o regulación de las nuevas formas de fumar.

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