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MADRID, 14 Ago. (EUROPA PRESS) -
Un nuevo ensayo clínico aleatorizado realizado por investigadores del Instituto de Neurociencia y el Departamento de Psiquiatría del Hospital General de Massachusetts Brigham (Estados Unidos) sugiere que utilizar imágenes cerebrales personalizadas para guiar la estimulación magnética transcraneal (EMT) podría mejorar los resultados en personas con depresión resistente al tratamiento.
La EMT es una técnica no invasiva de estimulación cerebral que utiliza pulsos magnéticos para modular la actividad del cerebro. Está aprobada para el tratamiento del trastorno depresivo mayor en adultos desde 2008 y se emplea con frecuencia en pacientes cuya depresión no ha respondido a los tratamientos convencionales.
UNA NUEVA FORMA DE ELEGIR EL OBJETIVO DE LA ESTIMULACIÓN CEREBRAL
Sin embargo, la selección tradicional del objetivo de tratamiento mediante EMT se basa en mediciones realizadas sobre el cuero cabelludo. Aunque estos métodos son prácticos y están ampliamente disponibles, no tienen en cuenta las diferencias individuales en los circuitos cerebrales implicados en la depresión.
En este nuevo estudio, los investigadores analizaron si la EMT podía producir mayores efectos antidepresivos cuando los objetivos del tratamiento se seleccionaban mediante imágenes de resonancia magnética funcional (IRMf) personalizadas, en lugar de utilizar la estimulación convencional basada en el cuero cabelludo. Los resultados se publican en 'JAMA Psychiatry'.
Para ello, emplearon EMT acelerada (aEMT), un método que permite administrar varias sesiones de tratamiento al día y condensar en una sola jornada un tratamiento que habitualmente se prolonga durante varias semanas. El enfoque basado en imágenes utilizó la conectividad funcional en estado de reposo, un tipo de análisis de IRMf que mide cómo se sincronizan entre sí distintas regiones cerebrales cuando están en reposo.
"Las neuroimágenes nos han enseñado muchísimo sobre el cerebro, pero ha sido difícil demostrar que puedan mejorar directamente la atención al paciente", explica el autor principal, Joseph Taylor, titular de la Cátedra Jonathan F. Borus de Psiquiatría en el Hospital General de Massachusetts Brigham y profesor adjunto de Psiquiatría en la Facultad de Medicina de Harvard.
Taylor señala que abordar esta cuestión es importante porque las imágenes cerebrales aumentan el coste y la complejidad del tratamiento con EMT. "En este estudio, nuestro objetivo era medir el impacto que tendría nuestro enfoque de localización basado en imágenes, más allá de la localización convencional basada en el cuero cabelludo", añade.
EL ENSAYO COMPARA DOS FORMAS DE APLICAR LA TERAPIA
El ensayo aleatorizado incluyó a 40 adultos de entre 22 y 80 años con trastorno depresivo mayor y resistencia al tratamiento de moderada a grave. Antes de iniciar la terapia, cada participante se sometió a una resonancia magnética funcional (RMf).
Posteriormente, los participantes fueron asignados de forma aleatoria a recibir estimulación magnética transcraneal adaptativa (EMT), utilizando bien un objetivo basado en la conectividad cerebral o bien un objetivo basado en el cuero cabelludo. Tanto los participantes como los evaluadores clínicos desconocían la asignación de cada grupo.
EL GRUPO GUIADO POR IMÁGENES CEREBRALES LOGRÓ MÁS RESPUESTAS
Un mes después del tratamiento, los pacientes que recibieron estimulación basada en la conectividad mostraron una mejoría significativamente mayor en los síntomas depresivos que aquellos tratados mediante estimulación basada en el cuero cabelludo.
Las diferencias se evaluaron mediante la Escala de Calificación de Depresión de Montgomery-sberg (MADRS), una herramienta utilizada para medir la gravedad de la depresión y evaluada por profesionales clínicos.
Además, las tasas de respuesta fueron superiores en el grupo de estimulación basada en la conectividad: un 80 por ciento de los participantes alcanzó los criterios de respuesta frente al 60 por ciento del grupo tratado con estimulación basada en el cuero cabelludo.
En conjunto, los resultados sugieren que la estimulación basada en la conectividad podría tener un impacto clínicamente significativo en los resultados de las personas que reciben aTMS para la depresión resistente al tratamiento.
Los hallazgos se basan en investigaciones previas de Taylor, incluido un ensayo reciente publicado en 'Molecular Psychiatry' que analizó la modulación dirigida a circuitos neuronales de los síntomas de ansiedad en personas con depresión mayor.
"Los análisis retrospectivos han sugerido que las imágenes funcionales podrían utilizarse para mejorar los resultados, pero la evidencia prospectiva ha sido limitada", comenta Taylor. "Nuestros ensayos clínicos recientes aportan evidencia prospectiva de que el uso de imágenes funcionales para guiar el tratamiento con aTMS podría ofrecer ventajas clínicas".
Según el investigador, estos resultados son relevantes a medida que la aTMS se generaliza y se toman decisiones sobre cómo ampliar su uso en pacientes con depresión y otras enfermedades psiquiátricas.
UNA TÉCNICA PROMETEDORA QUE AÚN NECESITA MÁS ESTUDIOS
Los investigadores señalan que el estudio presenta varias limitaciones, entre ellas el tamaño reducido de la muestra y el hecho de que se realizó en un único centro. Por ello, plantean llevar a cabo ensayos más amplios para confirmar la eficacia de la estimulación magnética transcraneal adaptativa basada en la conectividad en diferentes grupos de pacientes y estudiar los efectos a largo plazo de este enfoque terapéutico.