Archivo - Neuronas, enfermedades neurodegenerativas - WHITEHOUNE/ISTOCK - Archivo
MADRID 26 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), el Laboratorio de Investigaciones Biológicas Profesor Giacomo Rizzolatti, la Universidad Alfonso X el Sabio (UAX) y el Hospital Universitario Ramón y Cajal, a través del Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria (IRYCIS), muestra que una nueva técnica ayuda a estudiar las neuronas implicadas en trastornos como la esquizofrenia o el autismo.
El equipo de científicos españoles ha desarrollado una técnica "sencilla, económica y replicable" que permite aislar y estudiar directamente las neuronas implicadas en la esquizofrenia o el autismo. El protocolo se centra en las interneuronas GABAérgicas, células esenciales para mantener el equilibrio entre la actividad excitatoria e inhibitoria del cerebro. Su mal funcionamiento se ha relacionado con la esquizofrenia, el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y los trastornos del espectro autista.
La nueva técnica permite obtener estas neuronas a partir de pequeñas muestras de tejido cerebral humano post mortem, sin necesidad de equipamiento sofisticado. Esto abre la puerta a estudiar, por primera vez de forma directa y accesible, cómo factores como el entorno, el estrés o las experiencias de vida modifican estas células clave.
"Queríamos romper una barrera técnica que llevaba dificultando el estudio directo de estas neuronas en humanos. (...) El objetivo era que cualquier grupo de investigación, incluso con presupuestos modestos, pudiera aplicar esta metodología", explica Raúl Alelú-Paz, investigador de la Universidad Francisco de Vitoria y del Hospital Ramón y Cajal a través del IRYCIS.
La investigación, publicada en la revista 'Methods and Protocols', llevó a cabo en el Laboratorio de Investigaciones Biológicas Profesor Giacomo Rizzolatti, ubicado en el Parque Científico de Madrid. Este espacio lleva el nombre del reconocido neurocientífico italiano Giacomo Rizzolatti, descubridor de las neuronas espejo y mentor del doctor Raúl Alelú-Paz, director del laboratorio y uno de los impulsores del estudio.
INTERNEURONAS: LAS DIRECTORAS INVISIBLES DE LA ORQUESTA CEREBRAL
Las interneuronas GABAérgicas podrían compararse con las directoras de orquesta del cerebro: no tocan la melodía, pero aseguran que cada instrumento - cada neurona - entre a tiempo y con el volumen adecuado. Cuando estas directoras fallan, el resultado puede ser un caos neuronal: demasiada actividad en algunas zonas, silencio en otras. Se cree que este desequilibrio está detrás de muchos trastornos psiquiátricos.
Según explican, el reto era que estas células, aunque esenciales, son muy difíciles de aislar en tejido cerebral humano. Hasta ahora, la mayoría de los estudios recurrían a modelos animales o a células de otros tejidos, como sangre o saliva, que no reflejan fielmente lo que ocurre en el cerebro.
El equipo ha desarrollado un protocolo basado en digestión enzimática, separación celular por densidad y citometría de flujo para aislar núcleos celulares a partir de tan solo 0,1 gramos de tejido cerebral post mortem. Lo más relevante es que el protocolo se ha validado con tejido de distintos donantes humanos, lo que refuerza su fiabilidad y su utilidad en contextos clínicos y de investigación diversos.
Además, afirman, "no requiere equipamiento sofisticado y puede aplicarse incluso en bancos de cerebros con muestras limitadas". El método, conocido como protocolo HIN-Epi (por sus siglas en inglés), se titula formalmente A Simple Protocol to Isolate Human Interneuron Nuclei for Epigenetic Studies, ha sido diseñado para ser fácilmente replicable.
"Lo innovador es que hemos conseguido extraer información directamente de las neuronas reales, no de tejidos sustitutos. Eso cambia la forma en que podemos aproximarnos a la salud mental desde la biología", apunta Ariel Cariaga-Martínez, investigador de la Universidad Alfonso X el Sabio y coautor principal del estudio.
UNA NUEVA HERRAMIENTA AL SERVICIO DE LA CIENCIA
Uno de los principales valores de esta técnica es que permite estudiar modificaciones epigenéticas: pequeños cambios químicos en el ADN que no alteran los genes, pero sí cómo se expresan. Es decir, cómo el entorno - el estrés, la nutrición, la vida misma - puede reprogramar silenciosamente el funcionamiento cerebral.
Más allá del valor técnico, el estudio destaca por su enfoque de ciencia abierta. Todo el protocolo ha sido publicado con detalle, y los investigadores han hecho explícita su voluntad de que sea adoptado, mejorado y replicado por otros equipos.
"Queríamos democratizar el acceso a este tipo de investigación. La salud mental nos afecta a todos, y necesitamos que más laboratorios en el mundo puedan contribuir al conocimiento sin barreras económicas", explica Alelú-Paz.