Publicado 22/05/2020 8:29:33 +02:00CET

Por qué nos pica la piel: 3 trucos para aliviar el picor

Rascarse, picar, mujer, brazo
Rascarse, picar, mujer, brazo - GETTY - Archivo

   MADRID, 22 May. (EDIZIONES) -

   Sin darnos cuenta muchas veces, y sin razón aparente, nos suele picar la piel a diario y además en varios momentos. Y es que la piel está sometida a múltiples estímulos, algunos mínimos, como el roce con una etiqueta de la ropa, o un cambio acusado de temperatura, que pueden desencadenar un episodio de picor momentáneo y pasajero.

   Así lo señala en una entrevista con Infosalus la doctora Raquel Novo, jefa del servicio Dermatología en los hospitales universitarios HM Montepríncipe y HM Puerta del Sur (Madrid), quien apunta que cuando el picor es más duradero, sin que exista una enfermedad de base, puede tener diferentes causas:

   .- Barrera cutánea alterada: Cuando la piel está seca, la barrera cutánea es más débil y no cumple su función de aislamiento. En estos casos es más sensible a agresiones químicas (suavizantes de ropa, geles de baño, etc) o físicas (roces, cambios de temperatura).

   .- Estrés psicológico agudo o crónico: Las situaciones de estrés pueden desencadenar episodios de picor en personas que tienen una cierta predisposición. El 81% de los pacientes con dermatitis atópica empeoran en situaciones de estrés emocional.

   .- Sudoración: Debido a una sensibilización central al prurito (picor), el cerebro interpreta un estímulo de manera equivocada, y hace que se perciba como pruriginoso algo que en realidad no lo es.

.- Vasodilatación: Las pieles que 'se ponen rojas' con facilidad, tienen mayor tendencia a sufrir episodios de picor, por el aumento de temperatura relacionado con el aumento del flujo vascular.

.- Picaduras de insecto y parasitaciones: Las picaduras de insecto son fáciles de diagnosticar, pero hay parásitos (como en el caso de la sarna) que son más difíciles de identificar

   ¿Por qué esto es así? Para responder a ello, la profesora de Dermatología en la Universidad Ceu San Pablo de Madrid recuerda la definición del picor (o prurito), "la sensación no placentera que induce el deseo de rascarse", y explica que en la piel tenemos muchísimas terminaciones nerviosas libres, que nos dan información constantemente (dolor, temperatura, etc).

   "Estas fibras se activan por mediadores inflamatorios que liberan las células de la piel, como respuesta a un estímulo, y al activarse envían una señal al cerebro que la interpreta como picor y prepara la respuesta de rascado", mantiene la también miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

   Se trata así de una respuesta de la piel que nos indica que algo no está bien, según afirma y, en muchas ocasiones, simplemente es porque "la piel está seca, y es casi como una forma de llamar la atención". En otros casos, dice que el picor se puede producir porque hay alguna enfermedad sistémica, e incluso puede aparecer antes de que dicha enfermedad se haya diagnosticado.

   En concreto, destaca que en los últimos años se ha identificado "bastante bien" la vía de transmisión, desde que las células en la piel liberan sus mediadores (que son muchos) hasta que estos activan determinados receptores neuronales, el trayecto que siguen por la médula espinal, o su llegada a los puntos exactos de la corteza cerebral; es decir, todo el proceso en su conjunto.

¿ES BUENO RASCARSE?

   Sobre por qué rascarnos alivia el picor, la doctora Raquel Novo mantiene que al hacerlo se activa una zona del cerebro que habitualmente procesa las sensaciones dolorosas, de forma que la sensación del picor queda amortiguada por la del dolor. "Sin embargo, al rascarnos favorecemos la liberación de más mediadores inflamatorios que hacen que cada vez el picor sea más intenso, con lo que se entra en un círculo picor-rascado-más picor-más rascado", avisa la jefa del servicio Dermatología en los hospitales universitarios HM Montepríncipe y HM Puerta del Sur.

   Con ello, lo más recomendable a la hora de aliviar el picor de nuestra piel, según defiende, es descubrir la causa y tratarla, aunque muchas veces no es sencillo ni rápido. "A efectos prácticos mis trucos preferidos son:

   1.-Aplicar cremas que contengan sustancias calmantes como la calamina o el polidocanol, para conseguir un alivio rápido.

   2.- Aplicar frío: Por ejemplo, un gel de aloe que podemos tener en la nevera, o una bolsa de guisantes congelados envuelta en una servilleta, si es una zona localizada.

   3.- Producir un pequeño estímulo doloroso (pellizco) en otra zona: las vías que transmiten dolor, picor y temperatura están muy próximas, y de esta forma intentamos amortiguar la sensación de picor, aumentando las otras".

   La dermatóloga de HM Hospitales mantiene que una alimentación equilibrada con buen consumo de verduras y agua es importante para el buen funcionamiento del organismo y por tanto, de la piel. Sin embargo, avisa que para mantener la barrera cutánea saludable es imprescindible utilizar cremas adaptadas a las necesidades de nuestra piel, ya que no son las mismas en un anciano que en un niño atópico, por ejemplo.

   Ahora bien, la doctora Novo subraya que siempre hay que consultar con el especialista cuando el picor nos molesta e interfiere con nuestra actividad diaria, o no nos permite descansar por la noche, o se presenta con aparición de lesiones cutáneas (ronchas, por ejemplo).

   "Aunque es bastante frecuente hacerlo, los dermatólogos no recomendamos aplicar antihistamínicos en crema en las zonas de picor localizado porque pueden producir sensibilizaciones. En estos casos es preferible acudir al dermatólogo para que le recete un tratamiento más adecuado", aconseja la jefa del servicio Dermatología en los hospitales universitarios HM Montepríncipe y HM Puerta del Sur (Madrid).