Publicado 16/07/2020 8:26:34 +02:00CET

¿Por qué se nos duermen las piernas?¿Es normal?¿Cuándo preocuparnos?

Mujer con dolor de piernas, piernas dormidas.
Mujer con dolor de piernas, piernas dormidas. - DRAGANA991/GETTY - Archivo

   MADRID, 16 Jul. (EDIZIONES) -

   Muchas veces estamos sentados y al rato nos damos cuenta de que se nos han dormido las piernas. Lo mismo puede sucedernos con los brazos, o incluso con las manos. Se trata de un fenómeno que se conoce como 'parestesia'. ¿Hasta qué punto es normal lo que nos pasa?

   "Los médicos llamamos 'parestesias' a las diferentes sensaciones de cambio en la sensibilidad que perciben los pacientes, y que habitualmente las describen como una sensación de entumecimiento, de notar pequeños pinchazos, de hormigueos, o de que se ha quedado dormida normalmente una extremidad", el doctor José Miguel Santonja, neurólogo del Hospital La Salud de Valencia.

   En concreto, este experto cita que no hay un predominio claro de una extremidad a la hora de que se duerma o adormezca, pero cuando son de origen postural sí que advierte de que son frecuentes tanto en extremidades superiores, como en las inferiores, aunque incide en que todo siempre depende de la postura. Eso sí, cuando son debido a enfermedades es más frecuente que ocurra en las partes distales (manos y pies) o en un hemicuerpo (extremidades izquierdas o derechas), según puntualiza el doctor.

   "En algún momento, casi todos hemos experimentado 'parestesias transitorias', es decir, la sensación de hormigueo, como cuando hemos permanecido sentados mucho tiempo con las piernas cruzadas, o nos hemos quedado dormidos con un brazo doblado debajo de la cabeza. La parestesia sucede cuando se ejerce presión sostenida sobre un nervio y la sensación se desvanece rápidamente una vez que se alivia la presión", apunta por su parte el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares de Estados Unidos (NINDS, por sus siglas en inglés).

   ¿Por qué sucede esto? Según insiste el doctor Santonja, una causa frecuente es la postural, y si por ejemplo nos dormimos con el cuerpo sobre el brazo, comprimimos una arteria, dificultando que pase la sangre, siendo la falta de sangre la que haga que el nervio afectado produzca los síntomas que llamamos 'parestesias', y que desaparecen cuando cambiamos la postura; "pero en este caso no se trata de una enfermedad", según reitera.

CUANDO ALGO NO VA BIEN

   "Las parestesias debidas a enfermedades son ocasionadas por una alteración de la parte sensitiva del sistema nervioso que comienza en los nervios que tenemos en las extremidades y están encargados de llevar la sensación de tacto, dolor, posición o temperatura hasta la médula espinal, que se encuentra en la columna vertebral y posteriormente al cerebro", explica el neurólogo.

   Es más, sostiene que las diferentes enfermedades que afectan a esta vía sensitiva hacen que nuestro cerebro perciba la sensación anormal que describimos como parestesias. "Lo más importante que hay que recordar es que la aparición súbita de parestesias en medio cuerpo debe hacernos sospechar en un ictus y acudir a Urgencias", destaca el especialista del Hospital La Salud de Valencia.

   En este sentido, y siempre que se nos duerman las piernas o las manos, por ejemplo, el doctor Santonja considera que, si no lo relacionamos con la postura o con la compresión de una extremidad, sí debemos fijarnos cuánto duran los síntomas y a qué parte de las extremidades o del resto del cuerpo afecta, para que cuando acudamos al médico podamos ayudarle a averiguar dónde está el problema, y cuál es la causa que provoca las parestesias.

   "Una sensación de parestesias de aparición brusca en medio cuerpo, incluida media cara y tronco, nos debe hacer sospechar de un ictus y acudir a Urgencias lo más pronto posible, a no ser que se trate de una persona que tenga migrañas y le haya ocurrido en otras ocasiones estos mismos síntomas, que suelen durar 20 minutos, seguidos del dolor de cabeza, porque en este caso se trata de una migraña con aura", advierte el neurólogo.

   Ahora bien, el doctor Santonja también aclara en qué consisten las parestesias crónicas, cuya causa más frecuente es la diabetes. "En este caso las parestesias suelen aparecer fundamentalmente en los dedos y en la planta de los pies. La única forma de evitarlo es un adecuado control del azúcar", avisa el especialista.

   Cuando tenemos parestesias crónicas en una parte de una pierna o de un brazo suele ser debido a una lesión en la columna, la más frecuente la hernia discal, o por ejemplo en la muñeca, en lo que llamamos el 'síndrome del túnel carpiano', puntualiza, al tiempo que matiza que si las parestesias crónicas aparecen en medio del cuerpo tendremos que averiguar si existe alguna lesión a nivel cerebral.

   Desde el NINDS explican que la parestesia crónica suele ser un síntoma de una enfermedad neurológica subyacente o de un daño traumático de un nervio: "Puede ser causada por trastornos que afectan el sistema nervioso central, como el accidente cerebrovascular y los ataques isquémicos transitorios, la esclerosis múltiple, la mielitis transversa o la encefalitis".

   Así por ejemplo, cita que un tumor o lesión vascular que ocupa espacio y presiona el cerebro o la médula espinal también puede causar parestesia. Al mismo tiempo, indica que los síndromes de atrapamiento de nervios, como el síndrome del túnel carpiano, pueden dañar los nervios periféricos y causar parestesia acompañada de dolor.

   "La evaluación diagnóstica se basa en la determinación del problema subyacente que cause las sensaciones parestésicas. La historia clínica, el examen físico y los exámenes de laboratorio son esenciales para el diagnóstico. Los médicos pueden solicitar pruebas adicionales dependiendo de la causa sospechada de la parestesia", remarca la entidad científica, señalando a su vez que el tratamiento siempre dependerá del diagnóstico exacto de la causa. Sobre el pronóstico, menciona que dependerá de la gravedad de las sensaciones y de los trastornos asociados.

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