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MADRID, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -
Durante mucho tiempo se ha asumido que las enfermedades glomerulares primarias —aquellas que afectan los filtros del riñón— eran menos graves en niños y adultos jóvenes. Sin embargo, un nuevo estudio estadounidense demuestra que algunos pacientes jóvenes pueden sufrir un deterioro renal incluso más rápido que los adultos mayores, desafiando la percepción común sobre estas patologías.
El análisis, que incluyó datos de una de las mayores cohortes longitudinales sobre enfermedades glomerulares, revela que la edad temprana al diagnóstico no garantiza una evolución favorable. Los hallazgos subrayan la necesidad de atención temprana y de ensayos clínicos que incluyan a pacientes pediátricos para evitar complicaciones graves a lo largo de su vida.
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Según una investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan (Estados Unidos). De hecho, algunos subgrupos de niños y adultos jóvenes pueden experimentar un deterioro de la función renal más rápido que los pacientes de mayor edad.
Son poco frecuentes las comparaciones directas de los resultados entre pacientes adultos y pediátricos con enfermedades glomerulares primarias, incluidas la enfermedad de cambios mínimos (ECM), la glomeruloesclerosis focal y segmentaria (GEFS), la nefropatía membranosa (NM) y la nefropatía por IgA (NIgA). Los investigadores analizaron datos de CureGN, uno de los mayores estudios de cohortes longitudinales sobre enfermedades glomerulares.
Al examinar la tasa de deterioro de la función renal y el riesgo de progresión al desenlace compuesto de insuficiencia renal, una disminución igual al 40% en la tasa de filtración glomerular estimada (TFGe) o la muerte, los niños y adultos jóvenes presentaron riesgos similares o incluso mayores de sufrir estos desenlaces adversos que los adultos mayores.
Los pacientes pediátricos con diagnóstico de enfermedad de cambios mínimos (ECM) por biopsia presentaron descensos de la tasa de filtración glomerular estimada (TFGe) más pronunciados que los pacientes adultos con ECM. Los pacientes con nefropatía membranosa (NM) de 13 a 17 años y los pacientes con glomeruloesclerosis focal y segmentaria (GEFS) y nefropatía por IgA de 18 a 44 años al momento de la biopsia presentaron los descensos más pronunciados de la TFGe entre sus respectivas cohortes de diagnóstico.
En pacientes con ECM, GEFS y NM, no se detectaron diferencias entre los distintos grupos de edad en el riesgo de progresión al desenlace compuesto de muerte, insuficiencia renal o descenso de la TFGe igual al 40%, mientras que los pacientes con nefropatía por IgA de 6 a 12 años, de 13 a 17 años y de 45 a 64 años presentaron menores riesgos de progresión en comparación con los de 18 a 44 años.
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"Estos hallazgos sugieren que los pacientes jóvenes con diagnóstico de enfermedad glomerular primaria mediante biopsia renal presentan un riesgo significativo de desarrollar insuficiencia renal y requerir diálisis o un trasplante a lo largo de su vida. Creemos que se necesitan estudios futuros para esclarecer la carga y la morbilidad de por vida de las enfermedades glomerulares primarias en pacientes diagnosticados a una edad temprana", afirmó la autora principal, Margaret Helmuth, de la Universidad de Michigan.
"Nuestra investigación también destaca la importancia de incluir a niños en ensayos clínicos para el tratamiento de enfermedades, con el fin de mitigar las consecuencias adversas a las que se enfrentan", añade el coautor Chia-shi de la Facultad de Medicina de la Universidad Emory, también en Estados Unidos.