Publicado 12/04/2021 08:17CET

No sabes lo importante que son las bacterias para tu vida: todo lo que debes saber

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Archivo - BACTERIAS - NATIONAL INSTITUTES OF HEALTH - Archivo

   MADRID, 12 Abr. (EDIZIONES) -

   Estamos súper familiarizados con los virus en la actualidad, y no es para menos porque estamos en una pandemia. Pero hay que tener en cuenta que las bacterias también están ahí y, de todos los microorganismos, "ocupan un lugar especial", según asegura el microbiólogo José Ramos Vivas.

Las bacterias estaban en la Tierra antes que los primeros animales complejos aparecieran y son también seres microscópicos. Están por todos lados aunque no las veamos. Es que incluso las respiramos y están a miles de metros de altura o incluso bajo tierra. "Hay tantas y tan variadas que una de sus características es su versatilidad bioquímica, lo que les permite adaptarse a multitud de ambientes donde a nosotros nos parece imposible que pueda existir vida, como por ejemplo en un desierto, los hielos polares, o incluso en el núcleo de las centrales nucleares", afirma el también doctor en Ciencias Biológicas.

   Acabar de publicar 'Historia de las bacterias patógenas' (Guadalmazán), un manual con el que pretende dar a conocer estos microorganismos que, según desvela, "seguirán cuando nos hayamos extinguido". Y es que, pese a que el coronavirus SARS-CoV-2 es ahora nuestro mayor problema, Ramos subraya que las bacterias van a seguir ahí, y aumentando, y con ellas los principales problemas que pueden afectar a nuestra salud: la resistencia a los antibióticos y las infecciones.

   "El CoV-2 es solo un virus que se acabará, que se controlará, pero bacterias hay de muchísimas especies, y además que se están haciendo resistentes a los antibióticos y éstas van a seguir aumentando. Como sigamos a este ritmo con las bacterias hacer vacunas contra ellas va a ser muy difícil, y los fármacos que funcionan contra ellas, los antibióticos, están dejando de hacerlo. Con lo cual no tendremos ninguno de los dos en un futuro no muy lejano", lamenta el experto.

   Según reconoce, las que más conocemos son las malas porque sabemos que la salud es lo más importante, pero también cree que debemos conocer a las bacterias buenas para protegerlas. "Tenemos un microbioma oral muy importante, y otro pulmonar, y las bacterias son beneficiosas en esas zonas. Cuando estamos respirando no solo intercambiamos gases con el exterior sino también todos los microorganismos que tenemos en el tracto respiratorio", apostilla.

   De hecho, distingue dos tipos de microbiomas (conjunto de microorganismos):

   .- Microbioma común, muy parecido en todo el mundo y más o menos estable.

   .- Microbioma accesorio, variable en función de la persona y de su situación y condiciones, por ejemplo de lo que come, de si vive en zonas contaminadas, o de si tiene una patología, entre otros.

   Además, otro de los temas que aborda en el libro es el hecho de que no solo los virus provocan infecciones, también lo hacen las bacterias, como antes hemos mencionado. En este sentido, José Ramos destaca en una entrevista con Infosalus que las bacterias malas son las minoritarias, y solo conocemos bien el 0,1% de las que hay, "el resto es un mundo", afirma.

   "Pueden generar infecciones de todo tipo, como neumonías, sepsis, otitis, infecciones en el cerebro, en realidad en cualquier parte del cuerpo, en heridas, o por ejemplo hay patógenos que atacan a personas diabéticas porque tienen el sistema inmunitario descompensado", aclara.

LA RESISTENCIA A LOS ANTIBIÓTICOS

   A su vez, comenta que por ejemplo, la sífilis, el tifus y la tuberculosis no se han ido, e incluso algunas vuelven con más fuerza, porque las bacterias se han hecho resistentes a los antibióticos, principal fármaco que disponemos hoy en día para combatirlas. Según indica, hay varios problemas en cuanto a la resistencia de antibióticos, siendo el primero el que no los utilizamos correctamente a nivel individual.

   También, por ejemplo, apunta a que muchas empresas que se dedican a la ganadería o incluso en muchos hospitales no hay programas de uso adecuado de antibióticos. "En la mayor parte de los europeos sí los hay, pero en otras partes del mundo no se emplean de forma correcta, de forma que se está general cada vez un pool más grande de bacterias resistentes a los antibióticos que tarde o temprano llegan a otros sitios generando un problema global", indica Ramos.

   A juicio del microbiólogo, podemos tomar algunas medidas a nivel individual, como seguir al pie de la letra las pautas para la toma de los antibióticos, el no tirarlos a la basura y reciclarlos bien, el no pedirlos en la farmacia sin receta, o bien el terminar las dosis de forma completa.

   Mientras, defiende que las autoridades sanitarias se deben encargar de que haya políticas correctas de uso de antibióticos en los hospitales. Considera que los legisladores deben realizar un mejor control del uso de antibióticos en la agricultura o en la ganadería. "Con todo ello reduciremos el número de bacterias resistentes. Si conseguimos reducir ese aumento ganaremos tiempo para descubrir nuevos antibióticos o implementar nuevos tratamientos para que la vida media de ese antibiótico sea mayor", aclara el experto.

   En última instancia, el también divulgador científico insiste en la idea de que el ser humano debe conocer las bacterias malas para defendernos de ellas y las buenas para cuidarlas y preservarlas.

   "Nuestra microbiota intestinal es muy importante y guarda relación con otras patologías, incluso con enfermedades del sistema nervioso. Se están descubriendo muchas cosas interesantes, como por ejemplo el eje intestino-cerebro. Queremos saber si regulando o modificando las bacterias intestinales produciremos soluciones que afectan al sistema nervioso y si al cuidar de estas bacterias estamos luchando también contra otras enfermedades del sistema nervioso central, como el parkinson, el alzheimer, o enfermedades muy graves que afectan a la vejez", sentencia Ramos Vivas.