Archivo - Hombre co dolor de espalda, ciática. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / TOMMASO79 - Archivo
MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -
El estrés, los disgustos o perder a un ser querido son experiencias que, entre algunas personas, se asocia con un mayor riesgo a desarrollar cáncer o otra enfermedad. Una creencia tan extendida que muchos pacientes oncológicos llegan a preguntarse si su forma de vivir o de sufrir tuvo algo que ver en su diagnóstico.
Un consorcio internacional acaba de publicar el análisis más amplio hecho hasta la fecha sobre esta pregunta, con datos de casi medio millón de personas.
NI EL DUELO, NI LA ANSIEDAD, NI LA SOLEDAD
Nuevas investigaciones del Centro Médico Universitario de Groningen, en los Países Bajos, indican que los factores psicosociales (que influyen en cómo una persona percibe, interpreta y reacciona a su entorno) no afectan el riesgo de desarrollar cáncer.
Los hallazgos se publican en línea en 'Cancer', una revista revisada por pares de la Sociedad Americana del Cáncer.
Para este estudio, los investigadores examinaron datos del consorcio Factores Psicosociales y Cáncer (PSY-CA), una colaboración internacional de investigación financiada por la Sociedad Holandesa del Cáncer que analiza información de estudios prospectivos para evaluar si los factores psicosociales, como el apoyo social percibido, la pérdida de un ser querido, el estado civil, el neuroticismo y el malestar general, están asociados con un mayor riesgo de desarrollar cáncer.
En el análisis de 421.799 personas a las que se les midieron factores psicosociales en un único momento, ningún factor psicosocial se asoció con un riesgo elevado de cáncer en general, ni con mayores riesgos de cáncer de mama, próstata, colorrectal y otros cánceres en los que el alcohol fuera un factor causal potencial común.
LA EXCEPCIÓN DEL CÁNCER DE PULMÓN: LO QUE HAY DETRÁS
La percepción de apoyo social, no tener pareja en la actualidad y la pérdida de un ser querido se asociaron con un mayor riesgo de cáncer de pulmón, pero la mayoría de estos riesgos disminuyeron después de ajustar por factores de riesgo conocidos, como el tabaquismo y los antecedentes familiares de cáncer.
"En los últimos años, PSY-CA ha investigado una creencia común: que una mala salud mental u otros posibles factores de estrés psicosocial pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer. Nuestros hallazgos no respaldan esta idea", concluye la autora principal, Lonneke A. van Tuijl, doctora del Centro Médico Universitario de Groningen.
LO QUE SÍ EXPLICA EL RIESGO REAL DE CÁNCER
"Además, muchos de los pequeños efectos observados suelen explicarse por comportamientos poco saludables", explica.
El tabaco, el alcohol, el sedentarismo, la obesidad o los antecedentes familiares siguen siendo los factores de riesgo con mayor respaldo científico en el desarrollo del cáncer. A diferencia de los factores psicosociales, su relación con la enfermedad está documentada en miles de estudios y es la base sobre la que trabajan los sistemas de salud pública en España y en toda Europa para diseñar estrategias de prevención.