Una neuroprótesis experimental permite a personas con parálisis escribir con su mente como si usaran un teclado

Archivo - Persona con parálisis
Archivo - Persona con parálisis - TDUB303/ ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: martes, 17 marzo 2026 7:16

   MADRID, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

La pérdida de comunicación puede ser uno de los síntomas más devastadores para los pacientes con parálisis. "Para muchas personas con parálisis, al perder el uso de las manos y los músculos del habla, la comunicación puede volverse difícil o imposible.

    A menudo, quienes presentan graves problemas de habla y motricidad terminan recurriendo a tecnologías como el seguimiento ocular, que consiste en deletrear palabras letra por letra mediante un sistema de seguimiento del movimiento ocular. Estos sistemas resultan demasiado lentos para muchos usuarios.

DEL DELETREO CON LA MIRADA A 'TECLEAR' SOLO CON PENSARLO

    Un nuevo estudio realizado por investigadores del Instituto de Neurociencia Mass General Brigham y la Universidad de Brown (Estados Unidos) describe una neuroprótesis experimental de escritura con interfaz cerebro-computadora implantable (iBCI) que puede restaurar la comunicación con rapidez y precisión.

La herramienta, que utiliza el teclado QWERTY y los movimientos de los dedos, tuvo un buen desempeño en dos participantes del ensayo clínico BrainGate: uno con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y el otro con una lesión de la médula espinal cervical. Sus resultados se publican en 'Nature Neuroscience'.

    "Los pacientes suelen encontrar frustrante el uso de este y otros sistemas de comunicación aumentativa y alternativa. Las interfaces cerebro-computadora (BCI) se perfilan como una nueva e importante alternativa a las opciones disponibles actualmente", recalca el autor principal, el doctor Daniel Rubin, neurólogo de cuidados intensivos del Centro de Neurotecnología y Neurorecuperación del Instituto de Neurociencia Mass General Brigham.

   Los dispositivos de comunicación para personas con parálisis han sido deficientes durante muchos años. Los pacientes suelen describirlos como lentos, propensos a errores y difíciles de usar; algunos incluso los abandonan por completo. Esta brecha entre lo que existe y lo que se necesita inspira a BrainGate, un equipo de neurólogos, neurocientíficos, ingenieros, informáticos, neurocirujanos, matemáticos y otros investigadores de diversas instituciones colaboradoras que trabajan juntos para crear mejores herramientas de comunicación y movilidad para personas con enfermedades neurológicas, lesiones o amputaciones.

   En este contexto, la nueva neuroprótesis de escritura BrainGate iBCI comienza con sensores de microelectrodos colocados en la corteza motora, la parte del cerebro que controla el movimiento. A continuación, se muestra un teclado QWERTY frente al participante, donde cada letra se asocia a los dedos y sus posiciones (arriba, abajo o curvados). A medida que el participante intenta intuitivamente estos movimientos de los dedos, los electrodos detectan la actividad eléctrica cerebral y envían una señal a un sistema informático que traduce dicha actividad neuronal en letras. Esta información se procesa mediante un modelo de lenguaje predictivo para garantizar una comunicación coherente y precisa.

RESULTADOS SORPRENDENTES EN EL ENSAYO CLÍNICO

   Dos participantes en un ensayo clínico, uno con ELA avanzada y el otro con una lesión medular, utilizaron esta nueva neuroprótesis de escritura iBCI para comunicarse de forma rápida y precisa. Los participantes calibraron sus dispositivos con tan solo 30 frases; uno de ellos logró una velocidad máxima de escritura de 110 caracteres o 22 palabras por minuto, con una tasa de error del 1,6%. Esto equivale a la precisión de escritura de una persona sin discapacidad. Además, ambos participantes utilizaron el dispositivo desde la comodidad de su domicilio, lo que demuestra su potencial para la traducción y el uso doméstico en el futuro.

   "Descifrar estos movimientos de los dedos también representa un gran avance para poder restaurar los movimientos complejos de alcance y agarre en personas con parálisis de las extremidades superiores", explica Justin Jude, doctor en filosofía e investigador postdoctoral en el Hospital General de Massachusetts Brigham, primer autor y autor correspondiente.

"Además, existe la posibilidad de mejorar esta herramienta de comunicación, por ejemplo, implementando un teclado estenográfico o personalizado para escribir aún más rápido. Nuestra interfaz cerebro-computadora es un excelente ejemplo de cómo la neurociencia moderna y la inteligencia artificial pueden combinarse para crear algo capaz de restaurar la comunicación y la independencia de las personas con parálisis".

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