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MADRID 4 May. (EUROPA PRESS) -
Uno de los errores más frecuentes entre los pacientes asmáticos es abandonar los inhaladores cuando desaparecen los síntomas, ya que deben ser los especialistas, en consenso con el paciente, los que decidan cuando se pueden bajar las dosis, según el neumólogo del Hospital Quirónsalud Clideba de Badajoz, José Antonio Marín.
Con motivo del Día Mundial del Asma, que se celebra el 5 de mayo, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica ha recordado que entre un 5 y un 10 por ciento de la población española padece de asma, enfermedad respiratoria que actualmente no dispone de cura definitiva.
Sin embargo, dispone de "tratamientos eficaces" que permiten controlar los síntomas, reducir la inflamación de las vías respiratorias y prevenir crisis asmáticas. La terapia inhalada, en este sentido, sigue siendo la más habitual, ya que actúa directamente sobre la mucosa bronquial.
En cuanto a la investigación actual, el facultativo ha destacado el papel de las terapias biológicas, una de las principales líneas de avance en el tratamiento del asma. Estos fármacos actúan bloqueando la inflamación cuando el paciente se expone a agentes irritantes o desencadenantes, evitando así el estrechamiento de las vías respiratorias y la aparición de síntomas.
Más allá del tratamiento farmacológico, el neumólogo ha insistido en la importancia de evitar aquellos factores externos que pueden empeorar la enfermedad, ya que existen otros elementos ambientales que pueden favorecer la aparición de crisis asmáticas.
"Todo lo que pueda afectar a las vías respiratorias de manera externa puede empeorarlo. Entre esos factores destaca especialmente el tabaquismo, además de la contaminación ambiental o las bajas temperaturas y la humedad durante los meses de invierno", ha señalado Marín.
El especialista del Hospital Quirónsalud Clideba, por último, ha recomendado la vacunación anual frente a la gripe, ya que esta infección respiratoria puede agravar los episodios asmáticos y generar complicaciones importantes.
"Todo ello, complementado con actividad física regular y una alimentación sana y equilibrada, ayudará a las personas asmáticas a convivir con la enfermedad de una manera más llevadera y tolerable", ha concluido.