Actualizado 02/12/2010 16:07 CET

Las náuseas y vómitos que afectan a la mitad de las pacientes que reciben quimioterapia son controlables, según campaña

SEVILLA, 2 Dic. (EUROPA PRESS) -

Las náuseas y vómitos que afectan a la mitad de las pacientes que reciben quimioterapia son controlables, según ha informado este jueves en un comunicado los promotores de la campaña ¡Siéntete Bien! para pacientes con cáncer y sus familiares.

Esta campaña, organizada por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA), con la colaboración de MSD, tiene como objetivo concienciar a los pacientes de que las náuseas y los vómitos durante la quimioterapia "se pueden prevenir".

Durante varias semanas, diversos oncólogos, pacientes y representantes de la SEOM y FECMA contarán su experiencia con sus tratamientos y presentarán dicha campaña en 12 ciudades españolas.

Además, han presentado el manual de preguntas "Siéntete Bien: Nauseas y vómitos bajo control", un libro que recoge las dudas que más inquietan a las pacientes relacionadas con estos efectos secundarios provocados por el tratamiento escrito por tres prestigiosas oncólogas.

Otro material de ayuda es 'Mitos y realidades de la quimioterapia: Náuseas y vómitos tras la quimioterapia', un libro que sirve para ayudar a los pacientes a determinar cuándo necesitan más ayuda y cómo conseguirla. Por último, también ponen a disposición de los pacientes el 'Diario de salud y agenda personal 2011'.

Para el presidente de SEOM, el doctor Emilio Alba, el oncólogo médico realiza una atención integral a sus pacientes, "valorando en todo momento el estadio de la enfermedad, buscando los mejores tratamientos y controlando los síntomas derivados de los mismos".

Alrededor del 80 por ciento de los casos de cáncer de mama se cura en la actualidad gracias a los avances registrados en el diagnóstico precoz y en el tratamiento frente a esta enfermedad. Sin embargo, la quimioterapia presenta una serie de efectos secundarios, siendo la presencia de náuseas y vómitos los más comunes. Incluso con tratamiento médico profiláctico, su incidencia puede llegar a ser del 50 por ciento.