MSF advierte de que la escasez de fármacos dejará sin tratamiento a miles de pacientes con Chagas en los próximos meses

Actualizado 07/10/2011 20:29:34 CET

Han suspendido ya su diagnóstico en Paraguay por falta de medicamentos

MADRID, 7 Oct. (EUROPA PRESS) -

Miles de personas con Chagas se quedarán sin tratamiento en los próximos meses debido a la escasez de benznidazol, el fármaco de primera línea para tratar esta enfermedad en la mayoría de países endémicos, según denuncia Médicos sin Fronteras (MSF), que ha pedido al Ministerio de Salud de Brasil, responsable del único laboratorio de benznidazol del mundo, "que mantenga su compromiso con los enfermos de Chagas y ponga en marcha acciones inmediatas para asegurar su disponibilidad".

Los programas de Chagas dependen, exclusivamente, del laboratorio público brasileño Lafepe (Laboratorio Farmaceutico do Estado de Pernambuco), encargado de producir benznidazol. Sin embargo, recientemente, la responsabilidad de fabricar este principio activo ha sido transferida a la compañía privada Nortec Química.

A día de hoy, aseguran desde MSF, "no hay suficiente principio activo para producir las píldoras que se necesitan y Nortec todavía tiene que validar su producción. Además, Lafepe ha incumplido su compromiso de comunicar y cumplir un cronograma de fabricación que asegurara la disponibilidad del medicamento". "Por ahora se desconoce cuándo estará disponible el benznidazol pero, según varias estimaciones, no será antes de mediados de 2012", aseveran.

"Como consecuencia --señalan-- varios programas nacionales de Chagas en Latinoamérica ya tienen dificultades para satisfacer la demanda de nuevos tratamientos y se espera que en los próximos meses se agoten todas las reservas".

"El Ministerio de Salud de Brasil no ha proporcionado ninguna información sobre la situación. Tampoco la Organización Mundial de la Salud (OMS) ni la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han puesto en marcha un plan de contingencia para reservar 'stocks' del medicamento para los casos de Chagas agudo", señalan.

UNA "SITUACIÓN INADMISIBLE" EN BOLIVIA Y PARAGUAY

Para el coordinador general de los proyectos de MSF en Bolivia y Paraguay, Henry Rodríguez, se trata de "una situación inadmisible" y que requiere "una solución urgente". "Durante décadas, la enfermedad de Chagas ha sido una enfermedad totalmente olvidada y, ahora que por fin se estaba priorizando el diagnóstico y tratamiento de enfermos, nos quedamos sin medicamento", se lamenta.

MSF ha pedido al Ministerio de Salud de Brasil que se comprometa a acelerar el proceso actual de producción de benznidazol, agilizando su validación con el principio activo fabricado por Nortec.

"Dado que el proceso de producción, distribución y comercialización durará meses, Brasil debe encabezar un plan de contingencia a nivel regional --con el apoyo de la OPS--, para el uso racional de los 'stocks' de benznidazol entre los grupos más vulnerables de los países endémicos", reclaman.

El Chagas o tripanosomiasis americana es una enfermedad infecciosa provocada por el parásito 'Trypanosoma cruzi'. Endémica en varios países latinoamericanos, provoca 12.500 muertes cada año y se estima que entre 8 y 10 millones de personas la padecen. Además, como resultado del aumento de los desplazamientos a nivel global, cada vez se dan más casos en Estados Unidos, Europa, Australia y Japón.

En la mayoría de los países latinoamericanos, la principal vía de transmisión es la vinchuca o chinche (insecto infectado por el parásito), aunque también se puede transmitir de madre a hijo, por transfusiones de sangre, trasplante de órganos, alimentos contaminados y accidentes de laboratorio.

La infección no presenta síntomas, por lo que la mayoría de los enfermos desconocen que están infectados. Sin embargo, con la evolución de la enfermedad, aproximadamente un 30 por ciento de los afectados desarrolla lesiones cardíacas y un 10 por ciento gastrointestinales irreversibles que pueden ser fatales.

Hasta hace algunos años se pensaba que el tratamiento sólo era efectivo en la fase aguda --hasta tres meses después de la infección-- y en estadios muy tempranos de la fase crónica. No obstante, estudios recientes demuestran que el tratamiento también puede ser efectivo en la fase crónica.