Archivo - Imagen de recurso de un hombre con dolor en el pecho. - PEOPLEIMAGES/ISTOCK - Archivo
MADRID, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
Un análisis de estudios y registros españoles realizado por investigadores del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo y presentado en el Congreso de la Sociedad Española de Cardiología muestra una mejoría significativa del pronóstico del infarto durante las últimas décadas, con reducciones de mortalidad de hasta el 30-40 por ciento en algunas de las poblaciones estudiadas.
"Probablemente es el resultado de múltiples avances que han ocurrido simultáneamente, desde una mejor prevención cardiovascular, el tratamiento de los factores de riesgo, la mejora de los tratamientos farmacológicos tanto durante la fase aguda como después del infarto y, por supuesto, la generalización de las redes de atención al infarto y la angioplastia primaria", ha destacado el cardiólogo intervencionista del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo Víctor A. Jiménez.
El pronóstico poblacional del infarto en España es considerablemente mejor que hace dos y tres décadas, pero, según Jiménez, "eso no significa que el problema esté resuelto", especialmente en las personas de mayor edad y cuando existen retrasos importantes hasta la reperfusión.
"Nuestro trabajo muestra que todavía existe margen de mejora, especialmente antes de que el paciente llegue a la sala de hemodinámica. El gran reto ya no es solo disponer de angioplastia primaria, sino conseguir que el paciente llegue a ella lo antes posible", detalla el especialista en cardiología.
Los datos analizados muestran que el tiempo desde el primer contacto médico hasta la reperfusión puede situarse alrededor de los 80 minutos cuando el paciente accede directamente a un centro con capacidad de hacer un cateterismo para abrir la arteria obstruida, mientras que puede superar los 140 minutos cuando es necesario trasladar al paciente entre hospitales.
Ante estos datos, "uno de los retos de los próximos años es reducir las diferencias asociadas al lugar donde es atendido inicialmente el paciente y optimizar especialmente los circuitos de traslado", asegura Jiménez.
Los estudios analizados muestran una asociación entre mayores retrasos hasta la reperfusión y un incremento de la mortalidad. Si la reperfusión se realiza en menos de 120 minutos desde el primer contacto médico la mortalidad se sitúa en el 4,7 por ciento y si se realiza en más de 360 minutos, la mortalidad se eleva al 10 por ciento.
No obstante, los pacientes atendidos inicialmente por los servicios de emergencias presentan retrasos asistenciales aproximadamente un 30 por ciento menores (unos 40-45 minutos de diferencia), y esta vía de atención se asocia con una menor mortalidad.
En este sentido, la SEC recomienda que, ante la sospecha de un infarto, la población llame al 112/061 en lugar de desplazarse por medios propios a un centro médico. De esta forma el sistema empieza a trabajar para abrir la arteria desde el primer contacto con el paciente.
ENTRE 100 Y MÁS DE 200 CASOS DE INFARTO POR CADA 100.000 HABITANTES
El estudio, que sintetiza datos de registros poblacionales, estudios nacionales y redes asistenciales publicados entre 1996 y 2023, analiza también la incidencia del infarto de miocardio en España. Las estimaciones oscilan entre 100 y más de 200 casos por cada 100.000 habitantes y año, con un aumento marcado con la edad y una importante variabilidad entre comunidades autónomas.
"Parte de esta variabilidad puede reflejar diferencias demográficas y epidemiológicas entre territorios, incluyendo la prevalencia de factores de riesgo cardiovascular y el envejecimiento poblacional, pero también diferencias metodológicas entre los registros analizados", señala el especialista.
Por otro lado, el trabajo señala que la mortalidad por infarto durante el ingreso hospitalario se sitúa en torno al 7,9 por ciento a nivel nacional, siendo más elevada en los mayores de 80 años.