Mojar la cama: por qué y cómo proceder

Mojar la cama, ir al baño, enuresis
CEDIDA
Publicado 25/10/2018 14:25:09CET

MADRID, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

Únicamente dos de cada diez niños con enuresis nocturna, la emisión de orina durante el sueño sin despertar, son evaluados y tratados por un médico, según ha revelado el jefe de servicio de Urología del Hospital Santa Cristina (Madrid), el doctor Juan Carlos Ruíz de la Rioja durante una charla dedicada al tema.

"Mojar la cama por las noches es visto por gran parte de los padres como un problema sin importancia que pasará con la edad; eso hace que no consulten al pediatra específicamente y no pregunten, pudiendo pasar desapercibido hasta edades muy tardías y constituyendo un problema de salud importante para niños y adolescentes", ha agregado el experto.

El impacto de la enuresis a menudo se subestima y trivializa, según el experto, y la cifra de los niños tratados en el médico "demuestra el desconocimiento que tienen los padres. No es lícito que sabiendo las causas médicas por las cuales se produce la enuresis, aún un 60 por ciento de los menores deban utilizar un pañal todas las noches y el resto, un 40 por ciento, mojen directamente las sábanas durante el sueño", ha lamentado.

Uno de los principales problemas de la enuresis, que es un trastorno frecuente con una incidencia aproximada del 16 por ciento a los cinco años y del 10 por ciento a los seis años, es la falta de información.

La solución pasa necesariamente por la consulta con el pediatra que, además de proporcionar información sobre el problema, realizará las pruebas oportunas para descartar otras patologías más graves que llevan asociada enuresis.

El pediatra determinará entonces el tratamiento a seguir ya sea la adopción de medidas conductuales, la aportación de la hormona que el cuerpo no libera, u otras.

El 90 por ciento de los casos de enuresis se deben a causas fisiológicas que puede ser maduración de la vejiga o producción de orina nocturna superior a la normal; el 10 por ciento restante puede deberse a un acontecimiento inusual en la vida del niño o en su estructura familiar como el nacimiento de un hermano o la separación de los padres.

El primer estudio mundial de asociación del genoma en la enuresis indica que es probablemente hereditaria. La investigación muestra que el riesgo de orinarse en la cama es entre cinco y siete veces mayor entre los niños con un padre enurético y aproximadamente 11 veces más si ambos padres lo fueron. Se ha comprobado también una estrecha relación con otras patologías como estreñimiento, trastorno por déficit de atención e hiperactividad y síndrome de apnea obstructiva del sueño.

"A partir de los cinco años, si establecemos el diagnóstico exacto del escape de orina nocturno y aplicamos el tratamiento adecuado, tiene una tasa de curación alta, pero los estudios indican claramente que una intervención temprana hace que los niños se dejen de orinar antes y sus complicaciones sean más leves y desaparezca antes. De no tratarse a tiempo, puede llegar hasta la adolescencia o la edad adulta, con consecuencias entonces dramáticas", ha explicado el doctor Ruíz de la Rioja.

EFECTOS DE MOJAR LA CAMA

La enuresis tiene consecuencias en la vida escolar, personal y el equilibrio familiar del niño. Destacan baja autoestima, impedimentos para desarrollarse socialmente, como acudir a campamentos, colonias o dormir en casa de amigos, falta de motivación y fracaso escolar, interrupción del sueño o aislamiento.

La enfermedad está considerada por los niños que la sufren entre 8 y 16 años como el acontecimiento más traumático detrás del divorcio y las peleas entre los padres.

Además supone una carga económica importante, pues se estima que el lavado y secado de ropa, así como el cambio de colchón con más frecuencia de lo habitual suponen al año un gasto aproximado de 1.200 euros.

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