Archivo - Estatua De Kim Il Sung en Corea del Norte. - GOBIERNO DE COREA DEL NORTE - Archivo
MADRID, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -
Mudarse a un nuevo país no solo implica aprender otro idioma o adaptarse a nuevas costumbres. También puede transformar profundamente la salud. Un nuevo estudio ha aprovechado una situación única para analizar cómo el entorno y las condiciones de vida influyen en el riesgo de desarrollar distintos tipos de cáncer.
Para ello, los investigadores analizaron a miles de personas con una misma base genética pero con trayectorias vitales muy distintas. Los resultados ofrecen una mirada inédita a cómo los cambios sociales, sanitarios y ambientales pueden moldear el perfil de cáncer de una población.
UN 'EXPERIMENTO NATURAL' ENTRE DOS COREAS
Expertos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Corea en Corea del Sur analizan cómo las transiciones socioambientales rápidas modifican el riesgo de cáncer.
El trabajo se basa en que los desertores norcoreanos reasentados en Corea del Sur comparten genética, pero presentan una exposición temprana marcadamente diferente a la de los residentes surcoreanos. De esta forma, la investigación publicada en el 'Journal of Internal Medicine' comparó las tasas de incidencia de cáncer generales y específicas de cada zona entre desertores norcoreanos y surcoreanos nativos.
Utilizando la base de datos del Seguro Nacional de Salud de Corea, los investigadores compararon a 25.798 desertores norcoreanos y 1.276.601 residentes surcoreanos. Los desertores presentaban un mayor riesgo de cánceres relacionados con infecciones (como cáncer de hígado y de cuello uterino) y un menor riesgo de cáncer de mama, colon y próstata (más prevalentes en países desarrollados). Sin embargo, con el tiempo, su perfil de cáncer cambió, lo que sugiere una adaptación a la sociedad surcoreana.
"El estudio proporciona un modelo para comprender cómo evoluciona la epidemiología del cáncer en dichas transiciones, ofreciendo lecciones que pueden ayudar a orientar la prevención y la planificación de la salud para otros grupos vulnerables en transición en todo el mundo", comenta el autor correspondiente Sin Gon Kim, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Corea.