¿Mirar el móvil estropea la vista?

Archivo - Hombre mirando un móvil.
Archivo - Hombre mirando un móvil. - FILADENDRON/ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: viernes, 11 septiembre 2026 8:37

   MADRID, 11 Sep. (EDIZIONES) -

   Ojos secos, picor, visión borrosa, o dolor de cabeza después de pasar horas con el móvil. Aunque estas molestias son cada vez más habituales, hay un mito que conviene aclarar: las pantallas no 'queman', ni dañan directamente los ojos, y tampoco existe evidencia de que la luz azul de los móviles provoque lesiones en la retina con un uso cotidiano.

   El problema está más relacionado con cómo utilizamos estos dispositivos: la distancia, la falta de descansos, el parpadeo reducido, y las largas jornadas de visión cercana. En los niños, además, la historia cambia: pasar menos tiempo al aire libre puede favorecer el desarrollo y la progresión de la miopía.

   Así lo advierte en una entrevista con Europa Press Salud Infosalus el jefe de servicio de Oftalmologia del Hospital Universitari Dexeus de Barcelona, el doctor Carlos Barnés, quien advierte de que "es un mito a medias" el hecho de que mirar mucho al móvil dañe la vista: "Pasar muchas horas mirando el móvil no daña físicamente el ojo, ni provoca enfermedades oculares por sí mismo. Tampoco se ha demostrado que cause miopía en adultos".

PRINCIPALES SÍNTOMAS DE QUE EMPLEAS DEMASIADO EL MÓVIL

   Lo que sí puede producir, según prosigue, es lo que conocemos como 'fatiga visual digital', o 'síndrome visual informático', un conjunto de molestias temporales asociadas al uso prolongado de pantallas a corta distancia, que pueden resultar muy incómodas, pero en la gran mayoría de los casos no provocan daños permanentes en la visión.

   "Las molestias más habituales son la sequedad ocular, porque al mirar una pantalla parpadeamos hasta un tercio menos de lo normal; la sensación de cansancio o de fatiga visual; episodios de visión borrosa transitoria, especialmente al cambiar la mirada de cerca a lejos; dolores de cabeza; y síntomas de irritación ocular como picor, escozor o sensación de arenilla. Además, muchas personas experimentan molestias en el cuello y los hombros derivadas de la postura que adoptan al utilizar el móvil durante periodos prolongados", explica este especialista de Quirónsalud Dexeus.

   Aclara aquí este oftalmólogo que los síntomas más frecuentes no son consecuencia del móvil en sí, sino del uso prolongado de cualquier pantalla o de cualquier actividad que requiera mantener la vista enfocada de cerca durante mucho tiempo. "El móvil simplemente se ha convertido en el dispositivo que más utilizamos a lo largo del día. Aunque estos síntomas suelen ser temporales y mejoran con el descanso visual pueden afectar significativamente al bienestar y a la calidad de vida cuando la exposición a pantallas es muy intensa o continuada", precisa.

¿QUÉ SUCEDE CON LA LUZ AZUL?

   Otra de las dudas que cierne sobre el empleo de móvil y su posible perjuicio hacia nuestra vista es la luz azul que emiten estas pantallas, tal y como subraya este experto de Quirónsalud Dexeus: "Es probablemente uno de los temas que más dudas genera cuando hablamos de salud visual. Sin embargo, la evidencia científica disponible actualmente no respalda que la luz azul emitida por móviles, ordenadores, o tabletas cause daño en la retina con un uso habitual".

   Sí subraya Barnés que los estudios que en su día alertaron sobre una posible toxicidad se realizaron principalmente en condiciones de laboratorio, utilizando células aisladas expuestas a intensidades de luz muy superiores a las que emiten las pantallas que utilizamos a diario. Por esto, tal y como remarca, lo que sí sabemos hoy en día es que la luz azul puede influir en nuestro ritmo biológico: "Cuando nos exponemos a ella durante las horas previas al sueño, especialmente por la noche, puede reducir la producción de melatonina, la hormona que regula el ciclo sueño-vigilia. Esto puede dificultar conciliar el sueño y afectar a su calidad".

   Por tanto, reitera este oftalmólogo, no existe evidencia de que mirar el móvil vaya a "dañar" la retina, pero sí puede tener un impacto sobre el descanso si se utiliza de forma intensiva antes de acostarse. "Por eso, recomendamos moderar el uso de pantallas en las horas previas al sueño y activar los modos nocturnos cuando sea posible", aconseja.

LOS NIÑOS, ESPECIAL CUIDADO CON EL USO DEL MÓVIL

   Eso sí, el doctor Barnés sí alerta sobre el caso de los niños, "la principal excepción", ya que tal y como argumenta, en la población infantil sí existe una asociación entre el uso intensivo de pantallas y una mayor progresión de la miopía.

   "Sin embargo, más que el dispositivo en sí, parece influir la combinación de actividades prolongadas de visión cercana y la menor exposición al aire libre. Por tanto, el problema real no es que el móvil estropee los ojos, sino que el uso excesivo de pantallas favorece la aparición de síntomas de fatiga visual y puede contribuir al desarrollo o progresión de la miopía en edades tempranas", añade.

   Recuerda por eso en el caso de los menores el jefe de servicio de Oftalmología del Hospital Universitari Dexeus de Barcelona que el tiempo dedicado a las pantallas suele reducir el tiempo al aire libre, y se sabe que la exposición a la luz natural tiene un efecto protector frente al desarrollo y la progresión de la miopía. "Además, los ojos en desarrollo son más sensibles a los periodos prolongados de visión cercana y a determinados hábitos posturales asociados al uso intensivo de dispositivos electrónicos", sostiene.

   Por este motivo, las recomendaciones para las familias son claras, tal y como resalta: limitar el tiempo de pantalla según la edad, fomentar las actividades al aire libre, y realizar revisiones oftalmológicas periódicas durante la infancia. "Estas revisiones son especialmente importantes porque la miopía puede progresar de forma gradual y pasar desapercibida hasta que el niño o adolescente empieza a notar dificultades para ver de lejos", insiste.

CUIDAR LA VISTA SI SE USAN MUCHO LAS PANTALLAS

   En este contexto, reconoce el doctor Barnés que no existe un número mágico de horas a partir de las cuales podamos decir que el móvil empieza a ser perjudicial para la vista, sino que especifica que lo que realmente influye es cómo la utilizamos. "Dos personas pueden dedicar las mismas horas al móvil y experimentar un nivel de fatiga visual muy diferente en función de sus hábitos", valora, al tiempo que señala que los factores que más impactan en el confort visual son:

   * La distancia de uso: cuanto más cerca sostenemos el móvil de los ojos, mayor esfuerzo de enfoque exigimos al sistema visual; lo recomendable es mantener una distancia aproximada de 30 a 40 centímetros.

   * La iluminación del entorno: utilizar el móvil en completa oscuridad o con una iluminación inadecuada aumenta el esfuerzo visual y puede favorecer la aparición de molestias.

   * Las pausas: varias horas seguidas sin apartar la vista de la pantalla generan más fatiga que el mismo tiempo repartido con descansos periódicos.

   * El tamaño de letra y el brillo de la pantalla: leer textos demasiado pequeños o utilizar niveles de brillo mal ajustados obliga a realizar un esfuerzo adicional.

   "En definitiva, más que obsesionarnos con una cifra concreta de horas, debemos prestar atención a estos hábitos. Mantener una distancia adecuada, realizar descansos frecuentes y utilizar las pantallas en buenas condiciones de iluminación puede marcar una diferencia importante en la salud y el confort visual", aconseja este experto.

   Así, más que reducir drásticamente el tiempo de pantalla, "algo poco realista para muchas personas", este doctor considera que lo importante es adoptar hábitos que ayuden a prevenir la fatiga visual digital; medidas que cuentan con respaldo clínico y que pueden marcar una diferencia significativa en el confort visual diario, entre las que se encontrarían:

   ·La regla 20-20-20 sí es útil: cada 20 minutos, mirar algo a 20 pies (unos 6 metros), durante 20 segundos, para relajar el enfoque.

   ·Parpadear conscientemente con más frecuencia.

   ·Mantener una distancia de al menos 30-40 cm con el móvil.

   ·Ajustar el brillo de la pantalla al de la sala, evitar usarla en oscuridad total.

   ·Usar lágrimas artificiales si hay sequedad.

   ·Revisar la graduación si hay síntomas persistentes, porque a veces la fatiga visual se debe a un defecto refractivo sin corregir.

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