Publicado 20/05/2021 07:53CET

Hasta un millón de muertes adicionales en 29 países de renta alta en 2020 por el Covid

Archivo - Facultativos atienden a un paciente con Covid-19 en la UCI del Hospital Reina Sofía de Córdoba.
Archivo - Facultativos atienden a un paciente con Covid-19 en la UCI del Hospital Reina Sofía de Córdoba. - JUNTA DE ANDALUCÍA - Archivo

   MADRID, 20 May. (EUROPA PRESS) -

   Casi un millón de muertes adicionales relacionadas con la pandemia de covid-19 se produjeron en 29 países de renta alta en 2020, según un estudio publicado este miércoles por 'The BMJ'.

   A excepción de Noruega, Dinamarca y Nueva Zelanda, en todos los demás países examinados se produjeron más muertes de las previstas en 2020, sobre todo en los hombres. Los cinco países con el mayor número absoluto de muertes en exceso fueron Estados Unidos, Reino Unido, Italia, España y Polonia.

   Medir el exceso de muertes -el número de muertes por encima de lo esperado durante un periodo de tiempo determinado- es una forma de evaluar el impacto de la pandemia en las muertes de diferentes poblaciones. Sin embargo, los estudios anteriores no han tenido en cuenta las tendencias temporales y estacionales ni las diferencias de edad y sexo entre países.

   Para solucionar este problema, un equipo de investigadores internacionales, dirigido por el doctor Nazrul Islam, del Departamento de Salud de la Población de Nuffield, de la Universidad de Oxford, se propuso estimar los efectos directos e indirectos de la pandemia de covid-19 sobre la mortalidad en 2020 en 29 países de renta alta.

   Utilizando un modelo matemático, calcularon el exceso de muertes semanales en 2020 para cada país, teniendo en cuenta las diferencias de edad y sexo entre países, así como las tendencias estacionales y anuales de la mortalidad en los cinco años anteriores.

   En total, se calcula que en 2020 se produjeron 979.000 muertes excesivas en los 29 países analizados. Todos los países experimentaron un exceso de muertes en 2020, excepto Nueva Zelanda, Noruega y Dinamarca.

   Los cinco países con el mayor número absoluto de muertes excesivas fueron Estados Unidos (458.000), Reino Unido (94.400), Italia (89.100), España (84.100) y Polonia (60.100). En Nueva Zelanda se registraron menos muertes de las previstas (2.500).

   El número total de muertes en exceso se concentró en gran medida en las personas de 75 años o más, seguidas de las personas de 65 a 74 años, mientras que las muertes en niños menores de 15 años fueron similares a los niveles esperados en la mayoría de los países y menores de lo esperado en algunos.

   En la mayoría de los países, el número estimado de muertes en exceso superó el número de muertes notificadas por covid-19. Por ejemplo, tanto en los Estados Unidos como en el Reino Unido, el exceso de muertes estimado fue más de un 30% superior al número de muertes por covid-19 notificadas.

   Sin embargo, en otros países, como Israel y Francia, el número de muertes por covid-19 notificadas fue mayor que el exceso de muertes estimado. La causa de esta variación no está clara, pero puede deberse al acceso a las pruebas y a las diferencias en la forma en que los países definen y registran las muertes por covid-19.

   En la mayoría de los países, las tasas de exceso de muertes específicas por edad fueron mayores en los hombres que en las mujeres, y la diferencia absoluta de las tasas entre los sexos tendió a aumentar con la edad. Sin embargo, en Estados Unidos la tasa de exceso de mortalidad fue mayor entre las mujeres que entre los hombres de 85 años o más.

   Los investigadores señalan algunas limitaciones del estudio, como la falta de datos de los países de ingresos bajos y medios y de factores como el origen étnico y la situación socioeconómica, y reconocen que muchos efectos indirectos de una pandemia pueden necesitar un plazo más largo para tener un efecto mensurable en la mortalidad.

   No obstante, se trata de un estudio de gran envergadura que utiliza datos de mortalidad detallados y específicos por edad y sexo con métodos analíticos sólidos, y como tal "añade importantes conocimientos sobre los efectos directos e indirectos de la pandemia de covid-19 en la mortalidad total", afirman.

   "Un seguimiento fiable y oportuno del exceso de muertes ayudaría a informar a la política de salud pública en la investigación de las fuentes del exceso de mortalidad en las poblaciones y ayudaría a detectar importantes desigualdades sociales en el impacto de la pandemia para informar de intervenciones más específicas", añaden.

   También será necesario trabajar en el futuro para comprender el impacto de los programas nacionales de vacunación sobre la mortalidad en 2021, concluyen.

   Estos resultados confirman la enorme repercusión de la pandemia de cóvida-19 en la mortalidad de los países de renta alta en 2020, afirman los investigadores del Imperial College de Londres en un editorial vinculado.

   Pero advierten que su impacto total puede no ser evidente durante muchos años, especialmente en los países de ingresos más bajos, donde factores como la pobreza, la falta de vacunas, la debilidad de los sistemas sanitarios y la alta densidad de población hacen que las personas corran un mayor riesgo de contraer el covid-19 y otros daños relacionados.

   Y señalan que, aunque la mortalidad es una medida útil, las políticas basadas únicamente en las muertes pasan por alto lo que puede convertirse en una enorme carga de morbilidad a largo plazo derivada del covid-19.

   "Hay una necesidad urgente de medir este exceso de morbilidad, apoyar a los que tienen complicaciones a largo plazo del covid-19, y financiar los sistemas de salud a nivel mundial para hacer frente al trabajo atrasado resultante de la pandemia", concluyen.