El microbioma intestinal esconde una pista sobre el cáncer que aparece antes de los 50 años

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Archivo - Microbioma y probióticos - Asociación con enfermedades gastrointestinales - Intestino permeable - Disbiosis - Ilustración - ARTEMISDIANA/ ISTOCK - Archivo
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Publicado: miércoles, 30 septiembre 2026 8:18

   MADRID, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Investigadores de la Clínica Mayo (Estados Unidos) han descubierto patrones distintos del microbioma intestinal en adultos de 50 años o menos con cáncer colorrectal y de mama en comparación con aquellos diagnosticados más tarde en la vida, uno de los varios hallazgos de un análisis de muestras de heces de 1.364 pacientes con cáncer de diferentes tipos, etapas y tratamientos.

EL MICROBIOMA CAMBIA EN ALGUNOS CÁNCERES DE APARICIÓN TEMPRANA

   Entre los pacientes más jóvenes, aquellos con cáncer colorrectal presentaban niveles más altos de lactato y mayor presencia de Veillonella parvula, una bacteria intestinal que se alimenta de lactato. El cáncer de mama de aparición temprana mostró alteraciones en 64 especies bacterianas y niveles más bajos de ácidos biliares primarios.

   Los hallazgos, que se publican en la revista 'Cell', provienen de la cohorte del Microbioma Oncológico de la Clínica Mayo, un estudio en condiciones reales que reclutó pacientes con cáncer en la Clínica Mayo de Arizona, Florida y Minnesota (todas en Estados Unidos), representando a 40 estados.

    Se recolectaron muestras de heces antes de comenzar el tratamiento y se vincularon con datos clínicos detallados sobre efectos secundarios y resultados. Estas muestras ofrecen una perspectiva del microbioma intestinal, compuesto por billones de microbios que habitan el tracto digestivo.

   Los investigadores compararon a pacientes con cáncer con 287 personas sin la enfermedad para identificar diferencias generales en el microbioma. Posteriormente, las comparaciones entre los distintos tipos de cáncer revelaron señales más específicas. Tras tener en cuenta otras afecciones de salud, los investigadores identificaron 341 especies bacterianas asociadas a cinco grupos de cáncer.

   Entre ellos, los tumores neuroendocrinos mostraron una pérdida generalizada de bacterias intestinales comunes asociadas a la salud. Los cánceres de hígado y de las vías biliares intrahepáticas presentaron niveles elevados de varias bacterias, incluido Enterococcus faecalis. El cáncer de esófago mostró niveles elevados de seis especies, entre ellas Streptococcus. También se encontraron vínculos distintivos en la leucemia linfoide, el mieloma múltiple y los cánceres de células plasmáticas relacionados.

   "Ahora podemos acotar la búsqueda a aquellos cambios microbianos que son más específicos de cada tipo de cáncer. Esas son las señales que debemos comprender primero si queremos determinar si el microbioma desempeña un papel causal en el cáncer y, en última instancia, desarrollar intervenciones específicas", apunta el coautor correspondiente, Ruben Mars, investigador del microbioma en la Clínica Mayo de Minnesota.

   Estos hallazgos coinciden con el aumento de las tasas de cáncer colorrectal y de mama entre los adultos jóvenes. La incidencia de cáncer colorrectal está aumentando aproximadamente un 3% anual entre los adultos de 20 a 49 años, mientras que la incidencia de cáncer de mama está aumentando un 1,4% anual entre las mujeres menores de 50 años, según la Sociedad Americana del Cáncer.

UNA BACTERIA INTESTINAL DESTACA EN EL CÁNCER COLORRECTAL

   El hallazgo en el colon y el recto plantea interrogantes sobre una posible conexión biológica: los tumores pueden producir altos niveles de lactato, que V. parvula utiliza para crecer. Aún se desconoce si esta relación influye en la aparición temprana de la enfermedad.

   En el cáncer de mama, una de las 64 especies que presentaban diferencias en pacientes más jóvenes era Clostridium scindens, una bacteria implicada en el metabolismo de los ácidos biliares y los esteroides.

   No se encontraron diferencias comparables en el microbioma relacionadas con la edad en el cáncer cerebral, el tercer tipo de cáncer analizado en el estudio de aparición temprana. Los hallazgos en el cáncer colorrectal y de mama no demuestran que estas diferencias microbianas o metabólicas causen la aparición temprana de la enfermedad, pero sí identifican vínculos que justifican estudios adicionales.

   Por otra parte, los investigadores identificaron bacterias intestinales asociadas con la supervivencia en cánceres colorrectales, de hígado y de las vías biliares intrahepáticas, de ovario y de próstata, y melanoma. En el cáncer de hígado y de las vías biliares intrahepáticas, Bifidobacterium longum se asoció con una mayor supervivencia y Blautia aura massiliensis con una menor supervivencia.

LAS BACTERIAS TAMBIÉN PODRÍAN INFLUIR EN LA RESPUESTA AL TRATAMIENTO

   Los investigadores también estudiaron si el microbioma intestinal previo al tratamiento estaba asociado con la diarrea durante la quimioterapia, un efecto secundario que puede dificultar la tolerancia al tratamiento. Entre los pacientes que recibieron 5-fluorouracilo (5-FU), un fármaco quimioterapéutico utilizado para tratar muchos tipos de cáncer, aquellos que posteriormente desarrollaron diarrea presentaban niveles más bajos de genes bacterianos capaces de metabolizar el fármaco. Gran parte de esta función provenía de Anaerostipes hadrus, una bacteria intestinal común.

Esta misma señal no se relacionó con la diarrea en pacientes que recibieron carboplatino, otro fármaco quimioterapéutico, lo que sugiere que el hallazgo fue específico del 5-FU.

   En los siguientes pasos, los investigadores estudiarán si las señales microbianas específicas del cáncer desempeñan un papel causal en la enfermedad y validarán el potencial del microbioma para predecir los efectos secundarios del tratamiento en grupos de pacientes más amplios.

   La investigación fue financiada en parte por los Institutos Nacionales de Salud y donaciones filantrópicas de la Fundación Valhalla, la Fundación Familiar Maxine & Jack Zarrow y otros benefactores del Programa de Microbioma de la Clínica Mayo y el Centro de Medicina Individualizada. Para consultar la lista completa de autores, declaraciones de intereses y financiación, revise el estudio.

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