Actualizado 25/01/2010 18:58:31 +00:00 CET

México.- Analizan el ADN de perros callejeros para prevenir posibles brotes de enfermedades infecciosas en humanos

MADRID, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

Científicos del Departamento de Enfermedades Infecciosas y Parasitarias de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), en México, están consiguiendo detectar y prevenir algunos brotes de enfermedades transmisibles entre humanos gracias al análisis de ADN de los perros callejeros de esta provincia del sureste del país centroamericano.

El proyecto se inició en 2001 y ya comienza a ser una realidad después de haber descubierto que los perros son un "buen indicador" de algunas enfermedades infecciosas propias de zonas tropicales, como la leptospirosis o la enfermedad de Chagas, provocada por un parásito ('Trypanosoma cruzi') presente en unos 8 millones de mexicanos, según los últimos datos del Centro Nacional de Trasfusión Sanguínea.

De hecho, y según explicó a la cadena de televisión británica BBC en su página web Matilde Jiménez, investigadora de la UADY, el riesgo de padecer Chagas --enfermedad que en su etapa más severa puede dañar los tejidos del corazón, esófago y colon-- puede aumentar cuando se convive con perros portadores de este parásito y con independencia de que vivan en un ambiente urbano o rural.

En concreto, los científicos de la UADY toman muestras de sangre de los perros para posteriormente purificar su ADN, lo que "favorece la identificación de patógenos y permite un análisis más preciso", explicó Karla Acosta, también investigadora de la UADY.

En caso de detectar algún microorganismo peligroso, se examina el entorno del animal para detectar posibles factores de riesgo que predispongan el contagio y ver si se puede reducir la transmisión a humanos. Tras ello, la universidad publica la información y envía un informe a las autoridades sanitarias de Yucatán para que inicien las acciones pertinentes para prevenir o erradicar un posible brote.

Además, los investigadores de la UADY también están trabajando con gatos después de haber comprobado que pueden ser portadores de microorganismos causantes de enfermedades transmisibles, como la toxoplasmosis.