Publicado 05/07/2021 11:45CET

Meterse en el agua con una temperatura corporal elevada puede causar síncope de hidrocución

Doctor Jesús Recio
Doctor Jesús Recio - VITHAS

   VALÈNCIA, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

   El responsable de la unidad de Medicina Interna de Vithas Valencia 9 de Octubre, el doctor Jesús Recio, ha advertido de los riesgos de zambullirse en el agua fría con una temperatura corporal elevada, ya que puede desencadenarse el conocido como síncope de hidrocución, malestar o desmayos.

   "Cuanto más fría esté el agua y más elevada la temperatura corporal, más acusado será este reflejo produciéndose un shock termodiferencial", ha apuntado el especialista, que señala que esta circunstancia se produce porque al introducirse en el agua el organismo disminuye la frecuencia cardiaca y se produce una vasoconstricción periférica para garantizar que el cerebro tenga un aporte preferencial de sangre y, por tanto, de oxígeno.

   Los síntomas de este malestar son cambios en la presión arterial y en la frecuencia cardiaca, lo que puede provocar palidez, escalofríos, visión nublada, mareos, vómitos, zumbidos en los oídos, pérdida de conocimiento (síncope) o una parada cardiaca.

   Además, el especialista aclara que el síncope de hidrocución es el término correcto de lo que popularmente es conocido como 'corte de digestión', ya que "no se trata en absoluto de un fallo del proceso digestivo".

CONSEJOS DE PREVENCIÓN

   El doctor Recio da unas pautas para evitar los episodios de hidrocución como "evitar zambullirse bruscamente en agua fría o no entrar en el agua después de una exposición prolongada al sol". Para esto, es conveniente mojarse progresivamente el cuerpo antes de sumergirse, ya que, si se nota algún mareo o malestar se puede salir del agua cuanto antes y no olvidar que en la piscina se debería pasar por la ducha antes de meterse al agua para ir aclimatando el cuerpo.

   Asimismo, el especialista explica que "se debe evitar el baño en agua demasiado fría sobre todo si se encuentra por debajo de 27ºC y por supuesto no hacer ejercicio físico intenso antes de bañarse en agua muy fría".

   El doctor Recio añade que "por sentido común", también se debe evitar entrar en el agua con la digestión en curso porque, aunque no sea siempre el motivo del shock, puede influir, "en ocasiones especialmente si las comidas han sido copiosas o se han ingerido bebidas alcohólicas".

   Otro de los consejos que comparte el doctor es "hidratarse con agua, comer ligero y vestir con tejidos frescos y transpirables para ir a la playa o la piscina".

   Además, el especialista señala la importancia de la educación en los más pequeños para que "tengan formación sobre las medidas de seguridad en el agua y reanimación, y por supuesto vigilarlos siempre dentro del agua y enseñarles conductas responsables".