Los menores de 3 años y los mayores de 65 son más vulnerables a padecer enfermedades respiratorias por el frío

Actualizado 19/10/2012 16:20:09 CET
EUROPA PRESS

MADRID, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

La llegada del frío favorece principalmente la aparición de enfermedades respiratorias en mayores de 65 años, niños menores de 3 años y pacientes crónicos. Por este motivo, expertos de Sanitas Hospitales recomiendan una correcta higiene de las manos para evitar los contagios por la tos así como la vacunación antigripal en colectivos de riesgo.

Las enfermedades más comunes asociadas al frío son los catarros, la gripe estacional, otitis y sinusitis. Además de bronquitis y neumonía. "El frío disminuye nuestras defensas y hace que las mucosas no funcionen igual. La nariz se enfría y, por eso, no se controla igual la entrada de virus, ni calienta igual el aire para que llegue a los pulmones a la temperatura apropiada", ha explicado el jefe del servicio de Otorrinolaringología del Hospital Sanitas la Zarzuela (Madrid), el doctor Guillermo Plaza.

Este experto explica que, en el caso de los niños, en otoño e invierno aumentan "significativamente" los casos de bronquiolitis. Por otra parte, el frío tiende a empeorar los síntomas de enfermedades crónicas como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), insuficiencias respiratorias, como el asma, o determinados casos de diabetes y afecciones cardiovasculares.

Por lo general, los cuadros leves o moderados se solucionan con reposo, una alimentación adecuada y una medicación a base de fármacos antiinflamatorios, mucolíticos y expectorantes. La prescripción de antibióticos está indicada en caso infección por bacterias, hongos o determinados parásitos.

NO AUTOMEDICARSE

Entre las medidas para prevenir las enfermedades respiratorias, Sanitas Hospitales recomienda no automedicarse, evitar los cambios bruscos de temperatura, el contacto directo con personas enfermas, mantener ventilados los ambientes, lavarse las manos con agua y jabón a menudo así como tapar la boca y la nariz al toser o estornudar.

Una alimentación adecuada también contribuye a preparar o fortalecer las defensas de cara al frío. "Hay que insistir en la necesidad de desayunar bien, así como intentar consumir cierto tipo de alimentos que nos ayudarán a sentirnos mejor y evitar caer enfermos, como frutas y verduras, especialmente aquellas ricas en vitamina C", ha señalado Plaza.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en los adultos sanos la vacunación antigripal puede prevenir de un 70 a un 90 por ciento de los casos de enfermedad gripal específica, mientras que, en los ancianos, reduce los casos graves y las complicaciones en un 60 por ciento, y las muertes en un 80 por ciento.