MADRID, 23 (EUROPA PRESS)
Los médicos presentaron tasas de mortalidad inferiores a las de la población general durante el periodo 2003-2022, según se desprende de un estudio de la Organización Médica Colegial (OMC) y el Instituto Nacional de Estadística (INE), que precisa aun así que los facultativos que fallecen lo hacen a una edad más joven que los no médicos.
La OMC ha difundido este miércoles los resultados del estudio 'La mortalidad de los médicos en España: análisis de las causas de muerte durante el periodo 2003-2022', que busca conocer las causas de muerte de los profesionales y hacer una comparación con la población general.
Los resultados se han obtenido a partir del análisis de las defunciones que tuvieron lugar entre el 1 de enero de 2003 y el 31 de diciembre de 2022, un periodo en el que se registraron 27.016 muertes de médicos colegiados y 9.491.198 en la población no médica. Las mujeres representaron el 13,1 por ciento de las defunciones de médicos y el 48,7 por ciento de las de la población no médica.
El psiquiatra e investigador en el Hospital Clínic de Barcelona Vicent Llorca-Bofí ha explicado que la menor tasa de mortalidad en médicos se asocia al 'healthy worker effect' (efecto del trabajador sano, en español), por el que la literatura científica señala que las personas con un nivel educativo más alto tienen mejor acceso a recursos sanitarios, así como mejor control de los factores de riesgo cardiovascular y un estilo de vida más saludable.
Llorca-Bofí ha puntualizado que la esperanza de vida es mayor en los médicos que en los no médicos, pero que aquellos facultativos que fallecen lo hacen más jóvenes y, por tanto, los años de vida perdidos en los médicos son mayores que en los no médicos.
Según muestra el estudio, la edad media al fallecimiento fue de 72,9 años en la población médica, frente a 78,6 años en no médicos, con una diferencia superior en las mujeres, en las que esta edad se situó alrededor de los 81 años en no médicas y de los 62 años en médicas.
CÁNCER Y ENFERMEDADES DEL CORAZÓN, PRINCIPALES CAUSAS DE MUERTE
En cuanto a las causas de muerte en médicos, los cánceres fueron la primera, representando el 38,7 por ciento de todas las defunciones en el periodo analizado. Les siguen las enfermedades del corazón (18,1%) y las enfermedades cerebrovasculares (5,7%). En conjunto, estas tres causas concentraron más del 60 por ciento de las muertes registradas. La Covid-19 ocupa la sexta posición.
La primera causa no natural, o externa, fueron los accidentes, con un 2,6 por ciento. Por su parte, el suicidio se sitúa en la décima posición, con 400 defunciones, lo que supone el 1,5 por ciento del total.
Si se compara con las principales causas de muerte en la población general, se observa que las cuatro primeras fueron las mismas, es decir, cáncer, enfermedades del corazón, enfermedades cerebrovasculares y enfermedades respiratorias crónicas, aunque en proporciones distintas y que se sitúan en 25,8, 20,4, 7,7 y 3,9 por ciento, respectivamente, en la población general.
En cuanto a las diferencias por sexo entre médicos y no médicos, llama la atención que el suicidio, en mujeres, se sitúa como cuarta causa de muerte en médicas, con un 3,3 por ciento, y decimocuarta en no médicas (0,4%). En hombres, la diferencia es menor, pues se sitúa en la décima posición en médicos y en la undécima en la población general, ambos con un 1,2 por ciento.
Respecto al riesgo de muerte, el estudio desvela que los médicos presentaron un menor riesgo de fallecer que la población general para casi todas las causas analizadas, con la excepción del aneurisma y la disección aórtica, cuyo riesgo fue similar al de la población general.
MAYOR SUICIDIO EN MÉDICAS
El estudio detalla que, en términos globales, la mortalidad por suicidio fue inferior en médicos que en la población general, pero destaca diferencias por sexo que muestran que, en las mujeres médicos, la estimación se situó ligeramente por encima de uno, sin diferencias estadísticamente significativas respecto a la población general.
En términos proporcionales, el suicidio representó el 1,5 por ciento de las defunciones en médicos frente al 0,8 por ciento en la población no médica, lo que indica un mayor peso relativo de esta causa entre los fallecimientos de médicos. No obstante, la comparación de las tasas de mortalidad ajustadas por edad y sexo muestra una mortalidad por suicidio un 33 por ciento inferior en los médicos respecto a la población general.
"¿Cómo puede ser que proporcionalmente hay más suicidios aunque el riesgo de morir por suicidio sea menor? Son dos formas de mirar la situación. Esto se puede explicar porque hay una menor mortalidad por otras causas en los médicos y porque el suicidio ocupa una gran proporción de todas las muertes en los médicos", ha detallado la vicepresidenta de la Comisión Nacional de la Especialidad de Psiquiatría, María Irigoyen.
En conjunto, la tasa de suicidio muestra una tendencia ascendente del 1,87 por ciento anual, aunque este incremento no alcanzó significación estadística. Las tasas pasaron de 4,7 por 100.000 médicos en 2003 a 7,7 por 100.000 en 2022. La evolución presentó una variabilidad considerable entre años, compatible con el reducido número absoluto de casos.
El análisis por edad muestra que las médicas presentaron tasas de suicidio superiores a las de la población general en los grupos de 25 a 34 años, 35 a 44 y 55 a 64, e inferiores en los otros grupos. Por el contrario, las tasas en los hombres fueron inferiores a las de la población general en prácticamente todos los grupos de edad.
En cuanto a una posible explicación de esta ligera diferencia en algunos grupos de mujeres, Irigoyen, que ha puntualizado que no hay "argumentos sólidos" para atribuir una causa, ha comentado que las dificultades para la conciliación familiar se pueden interpretar como un factor, así como la autoexigencia en el caso de las estudiantes de medicina.
PROMOCIÓN DE HÁBITOS SALUDABLES
Este estudio supone una continuación del que la OMC realizó para el periodo 2005-2014. Dado que las causas de muerte no difieren prácticamente entre médicos y población general, Vicent Llorca-Bifú ha destacado que, como prevención, los profesionales deben seguir las mismas estrategias de salud pública que se aplican al resto de la población.
A este respecto, la vicepresidenta 1ª de la OMC, Rosa Arroyo, ha puesto en valor el trabajo hecho en los últimos años en promoción de hábitos saludables. "Ha sido una labor de concienciación, de que debemos cuidarnos, cuidar al que cuida (...) y fomentar los hábitos saludables, escuchar a la profesión y ver cuáles son los puntos débiles y dónde podemos mejorar", ha señalado.
Por su parte, María Irigoyen ha destacado el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) de la OMC para abordar problemas relacionados con la salud mental de los médicos y ha añadido que también son importantes en este sentido los servicios de salud preventiva y laboral.