Archivo - Inyector de pluma de liraglutida con aguja para tratar la diabetes tipo 2, obesidad, GLP-1 - PETER TOGEL - Archivo
MADRID, 5 Ago. (EUROPA PRESS) -
Un estudio realizado por investigadores de UCLA Health (Estados Unidos) ha asociado el uso de agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) con un 21 por ciento menos de riesgo de sufrir fracturas por fragilidad en adultos con diabetes tipo 2, unos resultados que apuntan a un posible efecto protector sobre la salud ósea de estos fármacos.
La investigación, publicada en la revista científica 'JAMA Network Open', analizó los registros médicos electrónicos de cerca de 134.000 estadounidenses de entre 50 y 90 años con diabetes tipo 2 y comparó el riesgo de fracturas entre quienes iniciaban tratamiento con un agonista del receptor GLP-1 y quienes comenzaban a tomar inhibidores de la DPP-4, otro grupo de medicamentos utilizados para tratar esta enfermedad.
Los resultados muestran que los pacientes tratados con agonistas del receptor GLP-1 presentaron un riesgo un 21 por ciento menor de sufrir fracturas por fragilidad durante un seguimiento de tres años. Las mayores reducciones se observaron en las fracturas de cadera, fémur y columna vertebral.
Además, un análisis independiente indicó que esta asociación solo se observó en personas con diabetes tipo 2 cuando se compararon con un grupo de control de participantes sin diabetes.
Los investigadores recuerdan que existían dudas sobre el posible impacto de estos medicamentos en la salud ósea, ya que la pérdida rápida de peso que pueden provocar había suscitado el debate sobre si podría aumentar el riesgo de fracturas.
"Las fracturas son relativamente poco comunes, por lo que se necesitan estudios muy amplios para detectar una diferencia significativa. La mayoría de los estudios anteriores eran demasiado pequeños o no estaban diseñados para responder a esta pregunta, y contar con datos de más de 133.000 pacientes nos permitió comprender mejor cómo los medicamentos GLP-1 pueden afectar el riesgo de fracturas y la salud ósea", ha explicado el autor principal del estudio, Christopher Hamad.
No obstante, los autores subrayan que se trata de un estudio observacional retrospectivo, por lo que los resultados no demuestran que los agonistas del receptor GLP-1 reduzcan directamente el riesgo de fracturas. En ese sentido, consideran necesarios estudios prospectivos para confirmar esta posible relación y aclarar los mecanismos por los que estos fármacos podrían ejercer un efecto beneficioso sobre la salud ósea.