Archivo - Imagen de recurso de la representación de un corazón. - NARVO VEXAR/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 19 Ago. (EUROPA PRESS) -
Las personas con fibrilación auricular y enfermedad de Alzheimer que reciben anticoagulantes orales de acción directa podrían experimentar un deterioro cognitivo más lento, según un nuevo estudio del Instituto Karolinska (Suecia) publicado en 'European Heart Journal'.
La fibrilación auricular es un trastorno del ritmo cardíaco frecuente en personas mayores, incluidas muchas con enfermedad de Alzheimer. Esta afección suele tratarse con anticoagulantes para reducir el riesgo de coágulos sanguíneos.
Estudios previos sugieren que el tratamiento anticoagulante podría disminuir el riesgo de desarrollar demencia, pero su impacto en pacientes con enfermedad de Alzheimer ya diagnosticada no se comprende del todo.
"Hay razones para creer que el tratamiento podría tener un efecto positivo en la cognición, por ejemplo, mejorando el flujo sanguíneo y reduciendo los daños a pequeña escala en el cerebro", ha afirmado la profesora del Departamento de Neurobiología, Ciencias del Cuidado y Sociedad del Instituto Karolinska, Maria Eriksdotter, quien ha dirigido el estudio.
El estudio se basa en datos del registro nacional de calidad SveDem (Registro Sueco de Trastornos Cognitivos/Demencia) e incluye a 7.308 personas con fibrilación auricular y enfermedad de Alzheimer.
Los participantes se dividieron en tres grupos equiparables: aquellos tratados con anticoagulantes de nueva generación conocidos como anticoagulantes orales de acción directa, aquellos que recibían el anticoagulante más antiguo warfarina y aquellos que no utilizaban ningún medicamento anticoagulante.
Los investigadores monitorizaron la función cognitiva de los participantes a lo largo del tiempo mediante el Mini-Examen del Estado Mental (MMSE), una prueba estandarizada.
Los resultados mostraron que las personas tratadas con anticoagulantes orales de acción directa experimentaron un deterioro de la función cognitiva significativamente más lento en comparación con quienes recibieron warfarina o ningún tratamiento anticoagulante. La diferencia correspondió a poco más de 0,2 puntos en la escala MMSE por año.
"La diferencia es modesta para un paciente individual de un año a otro, pero a largo plazo, incluso ese efecto podría influir en el desarrollo de la función cognitiva. Nuestros hallazgos sugieren que el tratamiento con anticoagulantes orales de acción directa también puede ser significativo para la cognición en este grupo de pacientes", ha afirmado Nanbo Zhu, investigador del Departamento de Neurobiología, Ciencias del Cuidado y Sociedad del Instituto Karolinska.
MENOR RIESGO DE OTROS PROBLEMAS DE SALUD
Las personas tratadas con anticoagulantes orales de acción directa también presentaron un menor riesgo de muerte, accidente cerebrovascular, coágulos sanguíneos y fracturas en comparación con quienes no recibieron tratamiento anticoagulante. De igual modo, la warfarina se asoció con un menor riesgo de muerte, accidente cerebrovascular y coágulos sanguíneos, pero con un mayor riesgo de hemorragia grave.
Los investigadores señalan varias limitaciones del estudio. Al tratarse de un estudio observacional, no puede establecer con certeza una relación de causa y efecto. Algunos factores que podrían influir tanto en la elección del tratamiento como en el resultado de salud no pudieron analizarse completamente. Además, es posible que algunos pacientes hayan cambiado de medicación durante el periodo de seguimiento.