Actualizado 15/07/2020 6:42:21 +00:00 CET

Manual sobre el cáncer anal, ¿a quién afecta?, ¿cuáles son sus síntomas?

Cáncer de ano.
Cáncer de ano. - MYVECTOR - Archivo

   MADRID, 15 Jul. (EDIZIONES) -

   El cáncer de ano es poco común y representa del 1 al 2% aproximadamente de lo cánceres gastrointestinales, según precisa la Sociedad Americana de Cirujanos de Colon y Recto. A día de hoy no tenemos recogidas cifras de incidencia concretas en España.

   En concreto, esta sociedad científica concreta que el canal anal es un conducto que conecta el recto con el exterior del cuerpo. "Está rodeado de músculos que lo mantienen cerrado excepto cuando se relajan durante la defecación. El cáncer de ano surge de las células de la piel que rodean la abertura del ano o en el canal anal dentro de dicha abertura", remarca.

   A su vez, señala que los cánceres de ano surgen de las células de la piel y se denominan 'carcinomas espinocelulares': "Las células que se están transformando en malignas pero que no han invadido la piel con profundidad se denominan 'displasia de alto grado', 'carcinoma in situ', o 'enfermedad de Bowen'".

   En este sentido, la doctora Ana Fernández Montes, miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) explica a Infosalus en una entrevista que el cáncer anal es un tumor "muy infrecuente en términos generales", y que surge en los 2,5- 3,5 últimos centímetros del recto.

   La también oncóloga médica del Complexo Hospitalario de Ourense reseña que se trata de un tumor más frecuente en personas con defensas bajas, tales como gente con infección de VIH o sometidos a un tratamiento inmunodepresor. A su vez es más frecuente en pacientes homosexuales. A menudo pasa desapercibido porque sus síntomas son vagos, tal y como sensación de tumoración, picor, sangrado ocasional que se pueden confundir con crisis hemorroidales.

   Desde la Sociedad Americana de Cirujanos de Colon y Recto, apuntan que, por lo general, el cáncer de ano se asocia con el virus del papiloma humano (VPH). "Este virus produce verrugas dentro y alrededor del ano y en el cuello del útero. Se asocia con un riesgo mayor de cáncer cervical en las mujeres", aprecia.

   "El VPH es un virus que, en condiciones normales, nuestro cuerpo es capaz de eliminar tras exponernos a él. Sin embargo, en un pequeño porcentaje, cuando no lo eliminamos y tenemos lo que se llama 'una infección persistente' por él, la inflamación crónica que causa con el paso de los años da lugar a cáncer", remarca en este sentido la miembro de la SEOM.

   Además de la exposición al virus del papiloma humano, la entidad científica norteamericana señala que existen otros factores de riesgo:

   .- Edad: La mayoría de las personas con cáncer de ano son mayores de 50 años.

   .- Sexo anal: Tienen un riesgo mayor las personas que practican sexo anal.

   .- Tabaquismo: Las sustancias químicas peligrosas del tabaco aumentan el riesgo de la mayoría de los cánceres, incluso del cáncer de ano.

   .- Inmunodepresión: Tienen un riesgo mayor las personas con sistemas inmunitarios débiles; tal es el caso de los pacientes de trasplantes que deben tomar fármacos para suprimir sus sistemas inmunitarios, y los pacientes infectados con VIH.

   .- Inflamación local crónica: Tienen un riesgo ligeramente mayor las personas que durante largo tiempo tienen fístulas anales o de heridas abiertas.

   .- Radiación pélvica: Tienen un riesgo mayor las personas que han recibido terapia de radiación pélvica para cáncer de recto, próstata, vejiga o cuello del útero.

¿SE PUEDE PREVENIR DE ALGUNA MANERA?

   La doctora Fernández Montes subraya aquí que a día de hoy no se dispone de prevención de este cáncer, más allá de lo que recoge la literatura científica, que indica que con la vacuna del VPH podría prevenirse al ser este virus el principal causante.

   El cáncer anal se diagnostica mediante una biopsia y se determina mediante una tomografía y una resonancia magnética el grado de afectación local y a distancia, según precisa la oncóloga médica.

   "Si la enfermedad está localizada, el tratamiento viene de la mano de la quimioterapia y la radioterapia, con el objeto de evitar una cirugía que implica una amputación anal y una colostomía para defecar por ello. Por otro lado, si la enfermedad se encuentra diseminada, su tratamiento consiste en quimioterapia", mantiene la experta del Complexo Hospitalario de Ourense.

    A su vez, la especialista de SEOM precisa que su pronóstico depende del estadio en el que se diagnostique, y recuerda que, ante síntomas persistentes a nivel endoanal, como dolor, sangrado y sensación de tumoración, es vital el consultar con un especialista.

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