¿Es malo despertarnos con despertador? Por qué el error de los "5 minutos más" te arruina la mañana

Archivo - Apagando el despertador.
Archivo - Apagando el despertador. - HAZAL AK/ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: domingo, 1 marzo 2026 7:59

Adiós al mito de las 8 horas seguidas: despertarse durante la noche es normal

MADRID, 1 Mar. (EDIZIONES) -

   Actualmente todos usamos el despertador para despertarnos por la mañana pero, ¿es bueno para nuestra salud emplearlo? ¿Y posponer la alarma una y otra vez, algo que es rutina para algunas personas? Como en muchos ámbitos de nuestro día a día esto tiene una explicación científica.

   Para ello, entrevistamos en Europa Press Salud Infosalus al científico y terapeuta del sueño Merijn Van de Laar, quien asegura que despertarnos con despertador “no es intrínsecamente perjudicial, pero puede ser perturbador si te despiertas en una fase de sueño profundo”.

   “Los despertadores nos pueden ayudar a levantarnos antes de nuestro ritmo natural, pero también pueden contribuir al ‘jet lag social’, especialmente si nuestro ritmo natural de sueño difiere mucho de su horario. En definitiva, el mejor método para despertarse es aquel que preserva la calidad y la regularidad del sueño, pero esto no siempre se puede lograr debido al ritmo de trabajo y a otras obligaciones”, asevera el autor de ‘Cómo dormir como un cavernícola’ (Editorial Entremares).

   Sobre posponer o no la alarma, una práctica que todos hemos llevado a cabo alguna vez, este experto mantiene que esta práctica puede fragmentar nuestros últimos ciclos de sueño, pudiendo dejarnos aturdidos en el largo plazo.

   “Otro hallazgo científico fue que, a mayor cantidad de alarmas por despertador acumuladas, mayor sería la inercia del sueño al despertarse. Es decir, que la transición del sueño a la vigilia llevará más tiempo, y dejará atontada a la persona durante un largo rato. Una posible razón para esto quizás se deba a que estas transiciones inducen a cambios en el cuerpo que inhiben un despertar suave”, remarca.

   Pone de ejemplo que ante estas situaciones las pulsaciones se aceleran cuando nos despertamos, al tiempo que nuestro cuerpo tiene que realizar arranques constantes con cada despertar. “Esto cuesta energía y lleva a las personas a estar más cansadas y más somnolientas durante la mañana. Por eso, lo mejor que puedes hacer siempre es programar la alarma para la hora en la que más tarde necesitas levantarte y tratar de despertarte una vez”, agrega.

¿SON NORMALES LOS DESPERTARES NOCTURNOS?

   Por otro lado, charlamos con Merijn Van de Laar sobre los despertares nocturnos, episodios que asegura que “son normales” en las personas. De hecho, mantiene que, en promedio, los occidentales están despiertos hasta el 20 % del tiempo total de sueño.

   “Mientras te sientas relajado cuando estás despierto, esto no debería ser un problema”, aconseja, dado que hay muchas personas a las que les inquieta el mantener varios despertares nocturnos, y les impide volver a conciliar el sueño.

   De hecho, apuesta por que dormir ocho horas seguidas no tiene por qué ser algo estrictamente necesario: “Sólo entre el 15 % y el 25 % de las personas duermen ocho horas o más. Depende de tus necesidades personales de sueño, que generalmente pueden variar entre seis y ocho horas”.

CONSEJOS PRINCIPALES PARA MEJORAR EL SUEÑO

   Con todo ello, pedimos a este especialista en sueño que nos detalle qué es lo que mejor podemos hacer para lograr un sueño de calidad en nuestro día a día, aportando los siguientes consejos:

   1. La constancia es lo primero: Acuéstate y despiértate aproximadamente a la misma hora todos los días (incluso los fines de semana).

2. Usa la luz con prudencia: Luz solar matutina, luces tenues y cálidas por la noche para reforzar el ritmo circadiano.

3. La temperatura importa: Las habitaciones frescas (18–20 °C) promueven un sueño profundo.

4. Relájate antes de dormir: Descansa de 30 a 60 minutos con actividades de baja estimulación.

5. Ejercicio y actividad diaria: El movimiento regular mejora la calidad del sueño, pero evita la actividad vigorosa justo antes de acostarte.

6. Cuida tu alimentación: Evita comidas copiosas, así como la cafeína y el alcohol justo antes de dormir.

7. Considera el entorno para dormir: Colchón cómodo, espacio tranquilo, mínimas interrupciones.

8. Respeta los despertares naturales: Si te despiertas brevemente por la noche, relájate en lugar de estresarte, es normal.

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