Archivo - Joven deportista sosteniendo la rodilla, dolor por lesión muscular. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / OCUSFOCUS - Archivo
MADRID, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -
Entrenar sin la técnica adecuada, forzar el cuerpo o excederse en la práctica física puede desencadenar contracturas, sobrecargas y lesiones articulares o musculares, alerts Pablo de la Serna, doctor en fisioterapia, experto en terapia de calor y colaborador de Angelini Pharma España, quien destaca la importancia de preparar el cuerpo, seguir un programa supervisado y utilizar parches térmicos terapéuticos para acelerar la recuperación.
Con motivo del Día Mundial contra el Dolor, que se celebra este sábado 17 de octubre, los profesionales de la salud recuerdan la importancia de mantener un estilo de vida activo de forma segura. Si bien la práctica regular de ejercicio físico aporta múltiples beneficios para la salud física, mental y emocional, realizarlo de forma incorrecta puede desencadenar molestias leves o llegar a provocar graves lesiones musculares y articulares.
"Las patologías musculoesqueléticas pueden provenir de hábitos de actividad física inadecuados, ya sea por defecto —si se ejecuta mal la técnica— o por un exceso de práctica", explica el doctor en fisioterapia y experto en terapia de calor, Pablo de la Serna. Estas dolencias afectan principalmente al cuello, la espalda, las rodillas, la cadera y los hombros, pudiendo derivar en esguinces, sobrecargas, distensiones, contracturas o contusiones que limitan la actividad diaria y laboral de quienes las padecen.
El origen del dolor suele encontrarse en accidentes, el uso de equipamiento o ropa inadecuados, o en la falta de supervisión profesional. "Cada vez son más las personas que hacen deporte por su cuenta o en casa. Esto puede conllevar riesgos si no se cuenta con la indicación de un experto para realizar los ejercicios de manera correcta", advierte De la Serna.
PAUTAS PARA PREVENIR LESIONES Y DOLOR EN EL DEPORTE
Para minimizar los factores de riesgo e impedir la aparición del dolor, el experto aconseja seguir una serie de medidas preventivas antes, durante y después del ejercicio:
•Supervisión profesional: Adaptar el programa de entrenamiento a la edad, estado físico y capacidades de cada persona.
•Preparación y calentamiento: Realizar estiramientos y preparar la musculatura antes y después de la actividad.
•Equipamiento adecuado: Utilizar ropa y calzado cómodos y apropiados para cada disciplina.
•Hidratación y descanso: Beber suficientes líquidos y no excederse para no sobrecargar músculos y tendones.
•Escuchar al cuerpo: Detener la práctica inmediatamente si se siente dolor. Forzar la musculatura puede causar un daño mayor.
TERAPIA DE CALOR
Cuando aparecen molestias o contracturas tras el ejercicio, la fisioterapia y la aplicación de calor localizado resultan altamente efectivas, señala el experto. Los parches térmicos terapéuticos, al generar un calor constante durante varias horas (hasta 8 horas), aumentan el flujo sanguíneo y la temperatura muscular.
"El calor dilata los vasos sanguíneos y acelera la reparación fisiológica de los tejidos dañados porque aumenta la elasticidad del colágeno --explica Pablo de la Serna--. Además, relaja la musculatura tensa, disminuye la rigidez y favorece la eliminación de los residuos metabólicos acumulados tras el ejercicio, lo que proporciona un alivio duradero y efectivo del dolor".
Los parches de calor no contienen medicamentos; la mayoría son dispositivos adhesivos compuestos por elementos como hierro, carbón y agua que reaccionan al contacto con el aire. Pueden aplicarse en zonas específicas como la zona cervical, lumbar, hombros o pantorrillas sin interferir en la rutina diaria.