Publicado 01/11/2021 08:29CET

El lupus eritematoso sistémico, también relacionado con la alteración del microbioma intestinal

Archivo - Digestión. Intestino.
Archivo - Digestión. Intestino. - SOLSTOCK/ ISTOCK - Archivo

MADRID, 1 Nov. (EUROPA PRESS) -

El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunitario se dirige a los tejidos del cuerpo, provocando una inflamación generalizada y afectando a múltiples órganos, como el riñón y el cerebro. Ahora, un equipo de investigación de la Universidad de Osaka, en Japón, ha perfilado exhaustivamente las asociaciones entre esta enfermedad y el microbioma intestinal alterado en estos pacientes.

Los intestinos humanos sanos contienen miles de millones de microorganismos que son esenciales para el funcionamiento normal del intestino. Protegen contra los patógenos, ayudan en el metabolismo de los alimentos y también pueden afectar a la respuesta inmunitaria. Se han relacionado varias enfermedades con alteraciones de las bacterias intestinales que conducen a un desequilibrio o "disbiosis", incluidas las afecciones autoinmunes.

El equipo aisló el ADN del microbioma intestinal mediante muestras fecales y luego utilizó una máquina de secuenciación de nueva generación para llevar a cabo la secuenciación shotgun del metagenoma. Se trata de una técnica que permite secuenciar todos los genes presentes en una muestra compleja fragmentando todos los genomas, secuenciando los fragmentos cortos y volviendo a ensamblar las secuencias.

Al recoger muestras tanto de pacientes con LES como de personas sanas, pudieron evaluar exhaustivamente la relación entre el microbioma intestinal y el LES. "Pudimos mostrar cambios distintivos en el microbioma intestinal de los pacientes con LES --afirma el autor principal, Yoshihiko Tomofuji--, ya que descubrimos que dos especies de bacterias 'Streptococcus', 'Streptococcus anginosus' y 'Streptococcus intermedius', aumentaban significativamente en el microbioma intestinal de los pacientes con LES".

El microbioma intestinal puede afectar a las funciones más amplias del organismo al alterar la población de pequeñas moléculas, o metabolitos, que circulan en la parte líquida de la sangre, llamada plasma. Por ello, el equipo pasó a integrar los datos del microbioma intestinal con los de toda la población de metabolitos plasmáticos, conocida como metaboloma plasmático.

"Nuestro análisis reveló interacciones entre el microbioma y el huésped mediadas por el metaboloma --explica el autor principal, Yukinori Okada--. Una molécula concreta conocida como acilcarnitina tenía una correlación positiva con la bacteria asociada al LES".

Se sabe que la acilcarnitina induce la inflamación y, por tanto, podría actuar potencialmente como desencadenante de la sobreactivación del sistema inmunitario que se observa en el LES.

Esta investigación revela por primera vez el paisaje microbiano específico de los pacientes con LES, contribuyendo a nuestra comprensión de la relación entre el microbioma intestinal y el LES y proporcionando recursos útiles para futuras investigaciones.

Contador