Archivo - Imagen de recurso cultivo de bacterias. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / JARUN011 - Archivo
MADRID 30 Jun. (EUROPA PRESS) -
Un equipo del Scripps Research Institute (Estados Unidos) ha demostrado que la desactivación de una enzima bacteriana de 'Enterococcus faecium' resistente a la vancomicina (VREfm) vuelve a hacer vulnerable a esta bacteria frente al antibiótico, lo que abre la puerta a una nueva estrategia para superar la resistencia a los antibióticos.
El estudio, publicado en 'Nature Communications', pone el foco en la resistencia a los antibióticos, una de las amenazas más urgentes para la salud mundial, ya que reduce la disponibilidad de tratamientos eficaces frente a determinadas enfermedades. En concreto, se centra en la cepa VREfm.
Los investigadores comprobaron el impacto de desactivar el antígeno secretado A (SagA) en esta bacteria, a través de su eliminación genética, con lo que consiguieron que la bacteria se volviera notablemente más susceptible a la vancomicina.
"La enzima SagA remodela la pared celular para que las bacterias se dividan correctamente", ha señalado el autor principal del estudio, Howard Hang, quien ha detallado que "si se altera este proceso, las bacterias no se dividen tan bien y se vuelven más sensibles a la vancomicina".
Ya existían pruebas de que la eliminación genética de esta enzima hace que las bacterias sean más vulnerables a los antibióticos, pero el hecho de que sensibilice a la vancomicina cuando las bacterias ya son resistentes a ella "fue una sorpresa", según ha destacado Hang.
La eliminación del gen SagA tuvo escaso impacto en la resistencia de la bacteria a otros antibióticos como la ampicilina, la daptomicina y la ceftriaxona. Esto sugiere que la eliminación no solo debilitaba a la bacteria en general, sino que exponía específicamente el sitio de unión de la vancomicina. Esta estrategia también funcionó en un modelo murino de sepsis.
COADYUVANTES ANTIBIÓTICOS
Los investigadores también analizaron una amplia biblioteca química e identificaron una clase de compuestos llamados fluoruros de beta-cloroalquenilsulfonilo que inactivan químicamente la proteína SagA. Su compuesto principal, denominado pghi-4, redujo hasta ocho veces la cantidad de vancomicina necesaria para eliminar el VREfm cuando se combinaron ambos, un efecto que se mantuvo en múltiples cepas clínicas aisladas y redujo la carga bacteriana en ratones infectados.
Desde el Scripps Research Institute han explicado que este enfoque forma parte de una "prometedora" categoría de tratamientos conocidos como coadyuvantes antibióticos, que son compuestos que ayudan a que los antibióticos existentes sean más eficaces contra las bacterias resistentes. Ya existen coadyuvantes de eficacia probada para un número limitado de fármacos, pero este es el primer coadyuvante de este tipo desarrollado para la vancomicina, según han apuntado.
Los datos del estudio sugieren que pghi-4 y compuestos relacionados podrían actuar sobre otras enzimas remodeladoras de peptidoglicano además de SagA. Esto plantea la posibilidad de que las bacterias que portan copias adicionales de enzimas similares a SagA sean más vulnerables a este método.
Los investigadores creen que esta misma estrategia podría extenderse a otras combinaciones de bacterias resistentes y antibióticos, incluidos patógenos como la tuberculosis y el 'Staphylococcus aureus' resistente a los medicamentos.