Las lentillas alteran las bacterias de los ojos

Publicado 28/03/2016 8:14:34CET
Ojo
PIXABAY

   MADRID, 28 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Las lentes de contacto o lentillas puede alterar la comunidad microbiana natural de los ojos, según una investigación publicada en 'mBio'. En un estudio de 58 adultos que buscaron atención oftalmológica ambulatoria, investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York, en Estados Unidos, vieron que las lentes de contacto hacen al microbioma del ojo más semejante al de la piel, con una mayor proporción de bacterias de la piel 'Pseudomonas', 'Acinetobacter', 'Methylobacterium' y 'Lactobacillus' y proporciones más bajas de 'Haemophilus', 'Streptococcus', 'Staphylococcus' y 'Corynebacterium'.

   "No está claro cómo se producen estos cambios --dice la autora del trabajo, María Domínguez-Bello, profesora asociada de Medicina de la Universidad de Nueva York--, si estas bacterias se transfieren desde los dedos a la lente y la superficie del ojo, o si las lentes ejercen presiones selectivas sobre la comunidad bacteriana del ojo a favor de las bacterias de la piel".

El uso de lentes de contacto ha sido identificado como un factor de riesgo para el desarrollo de infecciones oculares como la conjuntivitis papilar gigante y queratitis, por lo que estas cuestiones son importantes, según esta experta.

   "Nuestro estudio tiene el potencial de ayudar a futuros análisis a explorar nuevos conocimientos sobre un posible papel del microbioma en el aumento del riesgo de infecciones en los ojos de los usuarios de lentes de contacto", subraya Domínguez-Bello.

   Los investigadores utilizaron una técnica de laboratorio llamada secuencia 16S rRNA para comparar las comunidades bacterianas de la conjuntiva (la superficie del ojo) y la piel bajo el ojo de 58 adultos, además de analizar muestras de 20 de los participantes (9 usuarios de lentes y 11 sin lentes) en tres puntos de tiempo en el transcurso de seis semanas.

MÁS BACTERIAS EN LA SUPERFICIE OCULAR

   En 250 muestras en el laboratorio (116 de la conjuntiva, 114 de la piel bajo el ojo y 20 de lentes de contacto), los investigadores encontraron una mayor diversidad de bacterias en la superficie ocular que en la piel debajo de los ojos o en las lentes de contacto, lo que fue un resultado sorprendente, apunta Domínguez-Bello.

   La microbiota de la superficie ocular de quienes llevaban lentes de contacto era más parecida a la piel en comparación con la de aquellos que no usaban lentes, con más abundacia de bacterias 'Pseudomonas', 'Acinetobacter', 'Methylobacterium' y 'Lactobacillus'.

   En los que no llevaban lentillas, no se detectaron estas bacterias en una abundancia relativamente mayor en las muestras de piel en comparación con el ojo (con excepción de 'Lactobacillus'), lo que sugiere que estas bacterias se pueden clasificar como bacterias de la piel. Las bacterias 'Haemophilus', 'Streptococcus', 'Staphylococcus' y 'Corynebacterium' se agotaron en la microbiota de los usuarios de lentillas en comparación con plas ersonas que no usaban lentes.

   Al comparar de la microbiota conjuntival con la de la piel debajo de los ojos, los autores hallaron que la conjuntiva de los que no llevaban lentillas tuvo una mayor abundancia de las bacterias 'Haemophilus', 'Neisseria', 'Streptococcus', 'Staphylococcus', 'Rothia' y 'Corynebacterium' y menor abundancia de 'Pseudomonas', 'Acinetobacter', 'Sphingobium' y 'Methylobacterium'. No hubo diferencias significativas en la diversidad bacteriana y composición entre la conjuntiva o microbiota de la piel en diferentes puntos temporales.

   Más de 30 millones de estadounidenses usan lentes de contacto, casi un tercio de los cerca de cien millones de personas en todo el mundo que las emplean, según las estadísticas de la agencia norteamericana del medicamento (FDA, por sus siglas en inglés). Es demasiado pronto para ofrecer algún consejo a quienes usan lentes de contacto. Domínguez-Bello concluye: "Otros estudios han demostrado un mayor riesgo de infecciones en los ojos de los usuarios de lentes de contacto y esto está relacionado con el impacto en el microbioma. Cuando seamos capaces de comprender mejor los mecanismos, podremos probar las hipótesis y proponer medidas preventivas".